Los polémicos 'Rollos' de Camargo, dueño del DEPORTES TOLIMA, con jugadores por su situación contractual


El del volante Rafael Robayo es uno más, pero no menos importante, de los más recientes casos de jugadores a los cuales Gabriel Camargo Salamanca, presidente y dueño del Deportes Tolima, les habría cambiado las 'reglas del juego'.

Solo en los últimos dos años, al menos once futbolistas tuvieron algún tipo de diferencia contractual o polémica con el dirigente, quien ha resultado ser un 'Viejo Zorro' en cuanto a lo que tiene que ver con los contratos.



Los primeros

A mediados de febrero de 2017, el volante venezolano Michael Covea, quien ya llevaba más de un mes de pretemporada, decidió marcharse de Ibagué, debido a que según él le cambiaron las condiciones de su llegada (Vea la nota).

Michael Covea.

"Yo llegué a Tolima con un contrato que se había hablado y fue todo aceptado. Y a medida que pasó el tiempo las condiciones fueron cambiando, pero no a mi favor sino en contra. Y pude aceptar algunas", dijo Covea a El Rincón.

Esto contrario a lo que se dijo desde la institución, en la que afirmaron que la salida del futbolista se debía, más que todo, a problemas en la inscripción ante la División Mayor del Fútbol Colombiano (Dimayor).

Michael Ordóñez.

Apenas tres semanas después, el que 'explotó' fue el volante Michael Ordóñez. El caleño, quien llegó a reforzar la contención, fue más allá y denunció que Camargo se negó a pagarle dos meses de sueldo y no solo eso: Se quejó de presunto maltrato (Vea la nota).

"El señor se negó a pagarme el sueldo. Desde que llegué nunca he cobrado un peso. A eso sumarle que el tema del arriendo del apartamento, que estaba pactado en el contrato y este señor no lo ha cumplido", indicó Ordóñez a esta redacción, luego de presentar su renuncia.

Oidel Pérez.

Ese mismo mes, en marzo, el defensor Oidel Pérez, quien venía procedente de Junior de Barranquilla, decidió demandar al boyacense porque según él fue despedido sin justa causa, cuando tenía contrato vigente (Vea la nota).

"Qué lástima que un club como Tolima, que está siempre en finales, tenga esa actitud con sus jugadores, que solo quieren aportar. Me lesioné el año pasado, eso hacía que mi contrato se renovara. Pero el senador no respetó esa ley y me lo terminó", dijo Pérez a El Rincón.

Muy sonoros

Y a finales de ese movido año (2017) Camargo Salamanca se enfrascó en un fuerte 'rifirrafe' con el defensor Diego Peralta, quien tenía todo listo para reforzar al 'Vinotinto y Oro' en 2018 pero que de acuerdo con el dueño del club le resultó 'faltón': Y todo porque ya había firmado con Once Caldas.

"Es un faltón, un vergajo que jugó con nosotros. Quería que le anticipara la plata y seguramente jugar con nosotros, porque el negocio quedó requete cerrado (Sic) antes de que se fuera a México", indicó el dirigente, muy molesto con la situación (Vea la nota).

Diego Peralta.

Durante el año anterior, uno de los casos más famosos fue el del paraguayo Joel Alberto Silva, quien luego de manifestar su deseo anticipado de marcharse a final de temporada vivió las 'verdes y las maduras' con el equipo al cual le entregó tres años y medio (Vea la nota).

"Yo salí por lesión, no por mi rendimiento. Luego no me pusieron más. Todo el mundo lo sabe, que mi inactividad con el equipo es porque en diciembre se acaba mi contrato con Tolima”, le confesó Joel a la prensa ibaguereña, cansado de estar en el banco de suplentes.

Joel Silva.

Al 'guaraní', quien prefirió no renovar, le pusieron por encima al guardameta guajiro Álvaro Montero. Por fortuna para la institución el joven guardameta cumplió con las expectativas y fue vital para la consecución de la segunda estrella.

"Con Silva pasa que todos tenemos nuestro momento. Y como extranjero quiere ser arquero titular. Y vino Montero y lo superó. Eso fue una ayuda de mi diosito, yo con lo que le vi lo impuse prácticamente", confesó Camargo a RCN Ibagué.

Tres enredos

El final del 2018 y el arranque del 2019 trajo consigo tres 'tormentas' mediáticas que ocuparon las líneas de los medios que, día a día, están pendientes de la actualidad de que fuera campeón aquel 9 de junio en Medellín. Y que incluso han sido registrados a nivel nacional.

Rafael Robayo.

El primero de ellos precisamente el de Robayo, quien en diálogo exclusivo con El Rincón del Vinotinto denunció que Camargo le cambió las cifras ya acordadas por lo que no quiso firmar el documento que lo esperaba en la sede de Cádiz (Vea la nota).

"No es cierto que me esté aprovechando de él, que le estoy cambiando el contrato y me quiero ganar un ‘jurgo’ de plata. Dios sabe cómo han sido las cosas, porque si me he quedado callado y esperé es por la gente y el ambiente. Él me impuso el salario", indicó el capitalino.

Esto tras las polémicas declaraciones en las que el dueño del equipo manifestó que que era el jugador el que estaba tratando sacar ventaja: "El grupo quiere que lo tengamos, pero tampoco. Él se está aprovechando de eso, me quiere cambiar los contratos y yo no los cambio", sentenció.

Ómar Albornoz.

El segundo es el del volante y lateral cartagenero Ómar Enrique Albornoz, que en medios nacionales salió a decir que Camargo le estaba coartando el derecho al trabajo, al decir que supuestamente tiene un contrato firmado desde 2019 hasta 2021; cuando para él su vínculo expiró el 31 de diciembre.

"Decidí salir del club, como toda persona cumplí un ciclo y tengo nuevas aspiraciones. Pero el presidente del club habla que tiene un contrato pero que a la hora de la verdad ni mi representante ni yo he visto. Tenemos derecho a ver ese contrato", dijo Albornoz a La W Radio.

La respuesta del 'mecenas' no se hizo esperar y, con el que sería el vínculo firmado, salió a desmentir al jugador. "Yo no se lo hice firmar ni borracho ni drogado. A él le tenía pensado aumentar el sueldo y pagarle la camioneta y el apartamento para que se estableciera", arremetió (Vea la nota).

Yohandry Orozco. Foto: Jorge A Cuéllar.

Y el tercero que ha sido muy mediático es el del volante venezolano Yohandry Orozco Cujía, que según el presidente del club debía quedarse un año más, al no hacer preaviso de su salida. Sin embargo, el representante de 'La Perla', el español Salvador Maestro afirmó todo lo contrario y por eso lo tiene casi listo para Puebla de México.

"El club tenía un convenio con el jugador el 30 de junio y no hizo uso de esa renovación. Ahora no puede renovarle el contrato. Tenía el derecho si lo comunicaba en esa fecha", indicó el agente.

"Él cerró los restaurantes, que se va y que le van a pagar 25.000 dólares que no se qué (...) vamos a ver, porque eso se va a pleito", amenazó luego Camargo, más exactamente el pasado 13 de diciembre, al ver casi imposible la permanencia del foráneo en sus filas (Vea la nota).

Lo firmó pero luego lo echó

Yeison Carabalí.

A estas 'novelas' se suma la vivida por el mediocampista Yeison Carabalí, del Deportes Quindío, quien a mitad del año anterior firmó su vínculo con Tolima para ser el reemplazante de Luis Paz. Pero luego le trataron de 'echarle para atrás' lo firmado, debido a que ya no lo necesitaban (Vea la nota).

"Es una falta de respeto lo que está pasando, vine con toda la ilusión, tengo mis características y no me las están dejando demostrar. Ya le dije a los directivos cuántos meses quiero que me paguen de mi contrato", espetó muy molesto el jugador, en entrevista a RCN Radio Ibagué.

Yéiner Orozco. Foto: Club Deportes Tolima.

Casos similares como el de Carabalí protagonizaron los también mediocampistas de marca Yéiner Orozco (Vea la nota) y David Contreras (Vea la nota), a quienes los hicieron venir a Ibagué, presentarse en las oficinas de Cádiz a estampar su rúbrica y luego, por X o Y situaciones fueron desechados.



El tema Pérez

Pero no solo con jugadores ha tenido diferencias. También con un entrenador: El uruguayo Gregorio Elso Pérez, en el muy recorado suceso en el que el 'charrúa', con solo dos partidos dirigidos, fuera destituido en febrero de 2017 de forma fulminante por el exsenador (Vea la nota).

Gregorio Pérez.

"La gota que colmó el vaso fue la sugerencia, en más de una oportunidad, de querer participar en la conformación del equipo. Esas cosas no las permitimos. Tenemos principios, como todos, pero tengo algo que no es negociable: Y es la dignidad", dijo en su momento el uruguayo.

A lo que Camargo respondió solo una semana después: "Las cosas venían muy mal con él. Y muy mal comenzaron porque es muy conflictivo (...) Estaba desesperado con tanto problema y quería cancelarle el contrato", le dijo el dirigente a El Nuevo Día.

Fuerte disputa

A estos 'rollos' se suma el del exjugador del 'Vinotinto', el sanandresano Antonio Saams, quien en mayo de 2018 le ganó un duro pleito jurídico a Camargo, en el que obligó a él y al equipo a pagarle $397 millones por una liquidación irregular (Vea la nota).

El dato

Otros jugadores que han también tenido profundas diferencias contractuales y enfrentamientos con Camargo en el último tiempo han sido:

Jorge Perlaza (2011)
Danny Santoya (2011)
Diego Aroldo Cabrera (2011)
Rafael Castillo (2011)
Leonardo López (2011)
Wílder Medina (2012)
Juan Carlos Escobar (2012)
Henry Rojas (2013)
Ántony Silva (2014)
Gustavo Cañizales (2014)
Leonardo Burián (2014)
Bréyner Bonilla (2015)
Charles Monsalvo (2015)