De la desazón al milagro: DEPORTES TOLIMA sumó un 'punto de oro' ante Atlético Nacional y acrecentó la crisis del campeón







De la desazón al milagro: DEPORTES TOLIMA sumó un 'punto de oro' ante Atlético Nacional y acrecentó la crisis del campeón





Un desahogo colectivo, un grito necesario, una conquista con más amor propio que fútbol. Cuando todo parecía perdido, Deportes Tolima logró salvar este sábado un punto con sabor a victoria frente al actual campeón y su 'Bestia Negra' en la Liga BetPlay: Atlético Nacional. El 'Vinotinto y Oro', al que daban por liquidado, asestó el golpe en el minuto de 'Dios' y con honra sentenció un emotivo 2-2.

El gol del delantero Michael Rangel (60') y el agónico tanto del lateral Junior Hernández (90+4') obtuvieron el empate en casa, frente a un contrincante que capitalizó las desatenciones defensivas del onceno 'Musical' y facturó con anotaciones del volante Daniel Mantilla (28') y Jéfferson Duque (73'). Del desasosiego en las graderías del Murillo Toro a un júbilo incontenible, en una noche intensa.

Y es que más allá de los desaciertos del entrenador Hernán Torres Oliveros, quien vio cómo su jugador estrella, Jeison Stiven Lucumí, tuvo que abandonar el campo de juego en medio de fuertes molestias musculares; y la apuesta a elementos que no dieron resultado en el primer tiempo, los revulsivos le salvaron una 'papeleta' brava, ante un contrincante al que se le notó la necesidad.

Esta igualdad dejó a los de la 'Tierra Firme' con cinco puntos de 12 jugados, ubicado en el séptimo puesto del tablero de posiciones. Mientras que el 'Rey de Copas', si bien ya no es último de la tabla -al menos de manera parcial- naufraga en el puesto 15 de la clasificación, con apenas dos unidades, en un balance paupérrimo para un plantel llamado a defender con honores el título logrado en Ibagué.

'Descuadernado'

El partido en el 'Coloso de la 37' entre 'Pijaos' y 'Verdolagas' mostró a dos equipos propositivos, aunque con planteamientos diferentes. Mientras el visitante le apostó al pase largo en profundidad para llegar a predios locales, y a la salida por su flanco izquierdo, el 'Vinotinto y Oro' tuvo mayor interés por pegar el balón al piso y así arrimarse con peligro al marco custodiado por el arquero Aldair Quintana.

La primera llegada se dio a los 2', con un remate del volante ofensivo Daniel Mantilla que atajó sin problemas el guardameta Cuesta, en la primera aproximación. La respuesta de la 'tribu' llegó hasta los 7', con una incursión en el área del extremo Jeison Stiven Lucumí que no le salió como lo imaginó, pero que puso en aprietos el sistema defensivo del foráneo, ante la intervención del meta Quintana

A los 18', nuevamente el foráneo metió miedo, en esta ocasión con una improvisada chilena, el que intentó hacer daño en el 'verde' fue el lateral izquierdo Danovis Banguero, pero su impacto apenas se fue desviado del marco sur del Murillo Toro. La mala entrega del dueño de casa le facilitó las cosas a un equipo que sin ser superior comenzó a tener libertades inimaginadas en campo contrario.

Hasta que a los 28' se rompió el celofán en Ibagué, en favor del vigente monarca. Un impresionante remate desde el costado izquierdo de Mantilla, el más incisivo en el cuadro antioqueño, sorprendió al golero Cuesta, quien vio cómo el útil infló las redes sin hacer nada para evitarlo. El santandereano tomó mal parado al portero del 'Vinotinto', quien apenas hizo vista a la jugada que terminó en gol.

Tras la anotación, los 'Musicales' se vieron obligados a buscar el partido, pero pecaron por el exceso de transporte, lo que hizo predecible su propuesta. Y, en el caso del mediapunta Jeison Lucumí se notó el desgaste, por lo que fue relevado a los 38' por lesión, y su lugar lo tomó el guajiro Luis Miranda, con la esperanza de darle un nuevo aire a la faceta ofensiva del onceno ibaguereño, muy confundido.

De no ser por Cuesta, quien en tres jugadas puntuales ahogó el grito de gol del adversario, la historia para los locales hubiera sido desastrosa. Sobre todo a los 45+1', cuando en doble turno evitó lo que pudo ser la celebración del mediocampista Dorlan Pabón, quien le calentó las manos con dos 'misiles' a quemarropa. Ya antes, a los 43', había probado Danovis Banguero, también con riesgo.

Salió a arrollar y salvó el punto

En el segundo periodo, el técnico Hernán Torres Oliveros sorprendió con dos variantes más: la inclusión del venezolano Yohandry 'La Perla' Orozco' por su compatriota Eduardo Sosa, al que se le vio aun lento en su trasegar en el terreno, y al lateral -en esta ocasión volante- Junior Hernández, quien tomó el lugar del atacante Andrés 'Topo' Rentería, de muy floja presencia en el onceno 'Musical'.

Y de a pocos, entendiendo el juego por las bandas, el local se tomó confianza para ir por la paridad. Como a los 51', o a los 54', instante en el que el cabezazo del ariete Michael Rangel, a pase de Léider Riascos, llevó a Quintana a sacar lo mejor de su repertorio. Pero no fue la única, pues a los 57' el golero rival, tras el impacto de Rodrigo Ureña, por poco lo mete en serios problemas.

Aun así, tantas veces lo intentó el 'Vinotinto', hasta que por fin se le dio a los 60'. En una acción en la que participó Orozco, quien se la cedió a Riascos, el que terminó resolviendo fue Rangel, quien en una especie de giro se autohabilitó y con un certero disparo de pierna derecha se la 'clavó' al ángulo inferior izquierdo de Aldair: que nada pudo hacer para contener la paridad. Justa, por demás.

Con el empate, el anfitrión no tuvo temor en salir a arriesgar más en terrenos rivales, aunque eso le representó dar espacios en defensa. Y muy a su pesar, eso fue lo que terminó pesándole en el desarrollo del juego, cuando mejor parecía hacer las cosas. Un craso error de Rodrigo Ureña (73') en la entrega y la floja marca de Urrego dejaron mano a mano a Jéfferson Duque, quien a placer liquidó para el 1-2.

Este tanto tenía 'pinta' de sepultar las aspiraciones de los locales, quienes no encontraban los caminos para hacer un mejor juego. Pero cuando el cronómetro marcaba el cuarto minuto del descuento, y los hinchas parecían perder la fe, llegó Junior Hernández: la gran figura del encuentro, y con un toque sutil a pase del recién ingresado Álvaro Meléndez puso a celebrar al local. 

Los cerca de 8.000 espectadores en las graderías del máximo escenario deportivo de los tolimenses no daban crédito a lo sucedido y celebraron a rabiar la anotación, con la que se evitó perder el invicto en casa ante los 'verdolagas': vigente, desde el 6 de junio del 2018. Un empate corajudo, que puso a prueba la resistencia de un grupo que está obligado a pelear los primeros puestos por su inversión.

Foto: Club Deportes Tolima







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