A 40 años de la tragedia: El día que marcó la historia del DEPORTES TOLIMA






A 40 años de la tragedia: El día que marcó la historia del DEPORTES TOLIMA




En medio del olvido institucional, los recuerdos con el paso del tiempo de sus protagonistas, y el dolor de quienes padecieron en carne propia y ajena esta tragedia, se conmemoró este jueves el aniversario 40 de la noche más negra vivida en el Murillo Toro: La del 18 de noviembre de 1981, cuando 18 personas perdieron la vida y medio centenar más resultaron heridas en medio del caos.

El 'Coloso de la 37', por ese entonces denominado San Bonifacio, en honor al santo de la ciudad, fue epicentro de una verdadera desgracia, que dejó su nefasta huella entre la afición del 'Vinotinto y Oro, por ese entonces protagonista de lujo del rentado criollo. Parte de la tribuna occidental del escenario se vino al suelo, cuando parte del techado y las barandas de contención les cayeron encima.

En aquella noche se debía llevar a cabo el partido entre el 'Vinotinto y Oro' y Deportivo Cali. El resultado del juego -que al final se llevó a cabo días después en Bogotá- fue de 1-0 favorable al local, con gol del volante argentino Víctor Hugo del Río. Sin embargo, poco trascendieron las indidencias de este choque, porque la muerte se encargó de frustrar las noches en la 'Capital Musical' en esa semana.


"Ese día me levanté muy temprano a tomar mate, luego nos reunimos con el equipo, almorzamos, tuvimos la charla técnica y nos fuimos para el estadio a prepararnos para el partido. Entré al baño a cambiarme y cuando salí a ver el juego de las reservas noté una ambulancia al lado del camerino del Deportes Tolima", dijo el ídolo Del Río sobre ese suceso.

"Cuando llegué a la ambulancia que estaba cerca de la pista atlética, vi que traían a un niño en camilla, quien casualmente estaba vestido como mi hijo. Me asusté, lo miré y tenía la cabeza abierta, pero cuando me acerqué más, me di cuenta que no era. De inmediato salí a buscarlo, a mi otra hija y mi señora, quienes estaban en el estadio (...) fue un momento dramático", expresó.

Y es que en la memoria colectiva del pueblo 'Pijao' está grabada esa nefasta jornada, en la que paramédicos, bomberos y demás miembros de los escuade0rones de emergencia se apostaron en el campo de juego para el rescate de los heridos y los cuerpos de las víctimas. El hecho produjo que el equipo tuviera que jugar durante algunos meses en el El Campín, en la campaña del subcampeonato.

En redes sociales, los mensajes de algunos de los más veteranos hinchas del equipo dieron cuenta del sufrimiento vivido en las graderías ese oscuro día. Y de cómo amigos y familiares partieron hacia la eternidad sin poder ver a su equipo campeón liguero, como ya ha pasado en tres maravillosas oportunidades: El 21 de diciembre de 2003, el 9 de junio de 2018 y el 20 de junio de 2021.


Pero lo más triste es que el club pasó por alto rendirle homenaje a los que perdieron su vida, cuando entre la 'marea' de 18.000 espectadores en el vetusto no pudieron evitar el llamado de la muerte. El estruendo de la estructura venida abajo parece ser materia de olvido también entre la Administración Municipal, pues la placa en honor a los hinchas luce escondida entre los escombros de la Norte.

La campaña terminó de forma más que decorosa para un plantel plagado de figuras, pues no solo Del Río sino jugadores como el arquero argentino Óscar Héctor Quintabani, y los también foráneos Cristino Centurión y Evaristo Isazi, entre otros, lograron -con su segundo y muy digno lugar- disputar la Copa Libertadores de América de 1982, en la que llegaron, ni más ni menos, que a la semifinal.

En honor a Luz Ángela Guzmán, Manuel Romero, Hermes Castro, Néstor Botero, Olga Lucía Mahecha, Jaime Pico, Ricardo Valle, Nidia Vélez, Ovidio Bonilla, Sigifredo Farfán, José Octavio Soto, José Botero, Jesús Rozo, Enrique Navarro, Hugo Navarro y Pablo Arteaga  , este sentido saludo al cumplirse cuatro décadas de su repentina partida, que causó profundo dolor en el pueblo. 








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