Editorial: DEPORTES TOLIMA y un semestre que difícilmente se olvidará



Editorial: DEPORTES TOLIMA y un semestre que difícilmente se olvidará




Fin a ilusión que durante 133 días estuvo vigente en los corazones de los fieles del Deportes Tolima. Fin a un semestre en el que el equipo de Alberto Gamero afrontó cuatro torneos -Tantos como nunca antes en 64 años- y que, si bien no dejó un nuevo trofeo en las vitrinas, será difícilmente de olvidar por el espectáculo brindado.

El 'Vinotinto y Oro' dejó en la retina de sus seguidores presentaciones que merecen el más sincero de los aplausos, pues en cuatro meses y 11 días se dio el lujo de ganarles a domicilio a elencos de la talla de Junior, Santa Fe, Millonarios, Atlético Nacional y Deportivo Cali, cinco de los llamados grandes del rentado criollo, y de pasarle por encima al Atlético Huila, su tradicional rival.

Que ha sometido a placer al conjunto con más estrellas del país, con una racha de victorias que asombra: Cinco en un año, que comenzó el 9 de junio de 2018, con la consecución de su segundo título en el profesionalismo. Es el 'Vinotinto y Oro' el responsable de sus más recientes reveses, pues no han vuelto a ser los de siempre.

Que le dio batalla a un gigante como Boca Juniors: El seis veces campeón de la Copa Libertadores al que puso contra las 'cuerdas' en 45 minutos de ensueño en La Bombonera, y le 'pintó' la cara en 20' en Ibagué. Que superó en su predio al vigente campeón de la Copa Sudamericana, Atlético Paranaense, y después de seis años volvió a sumar de a tres por fuera de Colombia.

Y que este miércoles, cuando parecía sentenciada su suerte en el Grupo B de los cuadrangulares de la Liga Águila 1 2019, estuvo a un solo gol de llegar a su segunda final liguera en menos de un año, y lo que era la sexta en torneos cortos. Porque si algo no negoció esta divisa fue el pundonor, ese que le permitió llegar con vida hasta el último suspiro, pese a que las piernas no daban más.

Sí. Se escapó la Superliga en los instantes finales. La 'Gloria' no resultó ser 'Eterna' sino efímera, pues una vez más el objetivo de estar en los 'octavos' se esfumó. Y por un infortunio del fútbol la atravesada serie ante Argentinos Juniors de la Copa Sudamericana se convirtió en una pesadilla. Fue entonces cuando la Liga se convirtió en una linda ilusión a la cual la 'tribu' se aferró con devoción.

La forma en que se dijo adiós al sueño de la tercera estrella duele. Porque si en el semestre anterior 90 minutos separaron al equipo de meterse en la máxima instancia, en esta ocasión lo que lo privó de gozar de ese privilegio fue algo difícil de prever. La dirigencia no supo defender los ítems de desempate que buscaban favorecer a los clubes más regulares y dio una vía de escape a la injusticia, que se fraguó con una definición a la que avanzó el séptimo del 'Todos contra todos', por encima del tercero.

Renunciar a los objetivos propuestos, de la forma en que lo hicieron el 'Sonero' y sus muchachos en el césped del Palmaseca, nunca podría catalogarse como fracaso. Nunca. Prueba de ello es el cálido recibimiento que tuvo el colectivo en el aeropuerto Perales, en donde un centenar de seguidores le agradecieron de forma sincera por el trabajo hecho, que dio de qué hablar a nivel continental.

Sin dos de sus futbolistas estelares por ligamentos rotos, y otro más con una delicada fractura, y superando toda clase de desgarros, molestias musculares y articulares, estos guerreros supieron mantenerse en pie hasta el pitazo final del árbitro Gustavo Murillo.

Solo en ese momento aceptaron su realidad y bajaron los brazos. No sin antes haber derramado hasta la última gota de sudor en el campo de juego del escenario palmireño, como lo hicieron en las 17 canchas que visitó en el país y en países como Argentina, Brasil y Bolivia.

Hay, sin duda, diferentes falencias administrativas que deben corregirse más temprano que tarde. La prensa, clave en este proceso de consolidación, merece sin lugar a dudas un trato digno y sin excepciones. Solo así los innumerables elogios por su presente deportivo tendrán el eco que merecen. También el hincha, al que hay que ver más allá de un consumidor de un espectáculo. Solo será a partir de entonces que la grandeza comenzará a gestarse. ¡Es el momento! ¡Todos juntos!

Foto: Club Deportes Tolima