Luis Sánchez y un arbitraje nefasto en la derrota del DEPORTES TOLIMA ante Medellín en el Murillo Toro


Otra vez Luis Sánchez. Otra vez apareció el vallecaucano y con él sus decisiones polémicas en contra del Deportes Tolima, con el que a decir verdad no tuvo un buen 2018.

Como aquel 9 de junio en el Atanasio Girardot y el claro penal que no le sancionó a Rafael Robayo, el silbato volvió a ser protagonista por sus yerros, en la derrota (0-2) como local frente al Independiente Medellín, que frustró el sueño de llegar a la gran final de la Liga 2 2018.

Sánchez, quien a los 48' cometió una falla de proporciones monumentales, al validar una acción de gol ilícita del 'Poderoso', por mano confesa del argentino Germán Ezequiel Cano, tuvo que echar reversa y con la ayuda del cuarto colegiado, Édilson Ariza, anular lo que ya había pitado. Todo un VAR a la colombiana.

Por supuesto que la determinación desató la ira del elenco antioqueño, que le hizo saber su molestia por las maneras que utilizó para recomponer su grave error. Eso, quizá, lo llevó a que voluntaria, o involuntariamente -queda al libre juicio- comenzara a compensar al visitante.


Como lo hizo a los 61', cuando en una acción de juego normal decidió castigar con tarjeta amarilla a volante Rafael Carrascal y de inmediato mostrarle la roja sin tener una 'pálida' previa. Esa determinación fue clave para el desarrollo del compromiso, con un local en inferioridad numérica y que tuvo que arriesgar para llegar, en ese entonces, a la paridad.

La bronca del sucreño con el juez fue desaforada, a tal punto que varios de sus compañeros tuvieron que ir a calmarlo y acompañarlo a salir del terreno de juego. La precipitud del juez, quien no tuvo su mejor noche en el Manuel Murillo Toro, influyó en el resultado final.



Y así se lo comunicó la afición, que le reprochó la forma en que comenzó a cortar los avances de los 'Musicales' y estableció diferentes raceros para calificar las faltas. Pero aún así, con más ímpetu que claridad, el local se volcó en búsqueda del resultado, el cual finalmente no se dio.

"La expulsión, sostengo, nos perjudicó mucho", indicó Gamero, sobre la única roja que sufrió el 'Pijao' en 23 fechas que disputó en el certamen, lo que habla bien de su juego limpio.

Sánchez fue el segundo árbitro que en menos de 15 días quedó en entredicho por su actuación. Ya le había pasado al ibaguereño Nicolás Gallo, del colegio de Caldas, cuando el 14 de noviembre, en la 'ida' de los cuartos de final de la Liga 2 2018 ante Santa Fe, dejó de sancionarle una evidente pena máxima al venezolano Yohandry Orozco.