¡Le cumplieron al campeón! Una multitud vio clasificación del DEPORTES TOLIMA a la semifinal de la Liga Águila 2 2018


Un apoyo realmente conmovedor recibió este sábado el plantel del Deportes Tolima en el duelo que certificó su clasificación a la semifinal de la Liga Águila 2 2018, por séptima vez desde que se juegan los 'Play Offs'.


Cerca de 26.000 personas se dieron cita en las tribunas del Manuel Murillo Toro para animar al vigente campeón, que pese a que tuvo a un duro Santa Fe como rival, se impuso desde el punto penal tras el 2-2 en el global y celebró en una noche pasada por agua.

Desde tempranas horas de la tarde se comenzó a prender la fiesta: No solo en el 'Coloso de la 37' sino también en el viaducto del Sena, en donde se congregaron cientos de hinchas para llevar en caravana al bus que transportaba al grupo de jugadores.



Y dos horas antes del pitazo inicial las filas para ingresar al escenario deportivo eran interminables. Sobre todo en las laterales, ante los excesivos controles policiales, que en vez de agilizar el ingreso terminaron retrasándolo.


Como ni siquiera pasó en la final de la Liga 1 2018, el 6 de junio anterior ante Atlético Nacional, algunas de las localidades del Murillo llegaron al tope de su capacidad. Fueron el caso de Oriental y Nororiental, mientras que en Sur y Occidental el porcentaje de ocupación superó fácilmente el 70%.



Aunque una sanción a la barra Revolución Vinotinto Sur evitó que el espectáculo fuera más llamativo, como ha acostumbrado la agrupación a los hinchas, miles de linternas iluminaron el camino de la 'tribu', que por fin se sacudió del 'yugo' de los últimos años de los 'Leones'.


Ni el gol del defensor central Carlos Arboleda (20'), favorable a la visita, ni la intensa lluvia que cayó sobre el sector de Los Mártires, mermó el aliento que llegó desde las diferentes tribunas del escenario deportivo, en una jornada que tuvo la esencia de las noches más gloriosas del equipo.

Tras el final de la tanda de penales, los jugadores y los hinchas se fundieron en un solo grito, sin importar las precipitaciones. Se respiró un aire distinto, lleno de ilusión y optimismo, que de seguro vendrá muy bien con miras al reto que se avecina: Independiente Medellín.