DEPORTES TOLIMA no jugaría en el Murillo Toro la Copa Libertadores 2019: Bogotá o Armenia albergarían el torneo


La rueda de prensa brindada este jueves por el Instituto de Financiamiento, Promoción y Desarrollo de Ibagué (Infibagué) dejó muy preocupado al presidente y dueño del Deportes Tolima, Gabriel Camargo Salamanca.

El dirigente deportivo indicó que debido a la demora en el proceso licitatorio de la iluminación del estadio Murillo Toro, que solo estaría lista hasta finales de febrero e inicios de marzo, buscaría una sede diferente para disputar el torneo.

Así lo confirmó en diálogo con su medio amigo, 'Los Dueño del Balón' de RCN Radio Ibagué, espacio en el indicó que hizo todo lo que estuvo a su alcance para permitirle a los 'Pijaos' recibir el torneo continental, con la elaboración de los diseños. Pero que el resto del tema de salió de sus manos.

"Me deja muy preocupado. Lo que tenía entendido era que debía estar a mediados de enero. Se me escapa el tema, nosotros hicimos todo lo que estaba a nuestro alcance", dijo Camargo al citado medio.

Camargo ya contempla dos opciones para jugar -al menos- los primeros encuentros de la fase de grupos, con rivales que solo se conocerán hasta el mes de diciembre, con el sorteo en Asunción (Paraguay).



Las posibilidades

La ciudad más opcionada, por cercanía e hinchada, sería Bogotá, en donde ya disputó la Copa Sudamericana 2015 y la Liga Águila 1 y 2 2015 en el estadio de Techo. Este sería el escenario a estudiar, ya que los costos de alquiler podrían hacer inviable la cesión del estadio El Campín, donde disputó la Libertadores de 1982.

Otra de las sedes que se perfila para albergar el torneo sería Armenia, con el estadio Centenario, que ha albergado eventos de índole sudamericano y Mundial, con ocasión de la cita orbital Sub-20 de 2011.

Recordemos que la última vez que el 'Vinotinto y Oro' jugó el torneo fue en 2013, cuando quedó eliminado en la ronda de grupos a manos de Independiente Santa Fe y Real Garcilaso de Perú, en una zona en la que también compitió sin éxito Cerro Porteño de Paraguay.

Esa edición se llevó en el 'Coloso de la 37', que también presentaba serias dificultades en sus luminarias, las cuales fueron objeto de quejas por parte de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol).

Otra de las preocupaciones de Camargo es que aún no conoce las conclusiones del informe que deben entregar los delegados de la firma Arena, contratada por la Conmebol, a la revisión hecha al 'Coloso de la 37', y que de seguro tendrá muchas más observaciones por corregirse, todo contrarreloj.

"Seguramente nos van exigir muchas cosas que no van ser aceptadas. Por ejemplo los palcos, lo de las cabinas de transmisión, lo de la sala de prensa y lo de las comidas, que es espantoso", finalizó.

¿Les alcanzaría?

Según ha adelantado la Conmebol, la Libertadores se jugaría así, a falta de confirmación: Comenzaría el martes 22 de enero, con la Fase 1, y durante febrero se disputarían la Fase 2 ( del 5 al 7 y del 12 al 14 ) y Fase 3 (del 19 al 21 y del 26 al 28).

La fase de grupos, por su parte, estaría pautada para el 5 de marzo en su primera fecha, mientras que cerrará en la semana del 7 al 9 de mayo.



En contexto

El tema de la iluminación ha sido el constante 'Dolor de cabeza' tanto para el club profesional como para el Municipio, debido a las incesantes críticas por parte de periodistas, aficionados y dueños de los derechos de televisión de los torneos en los que participa Tolima.

Desde el primero de mayo de 2017 la gerente de Infibagué, Yolanda Corzo, prometió una rápida ejecución en este sentido, pero un año y cinco meses después el avance ha sido casi nulo, pues no se ha movido la primera estructura para derribar el obsoleto sistema.

Sobre el particular, Corzo manifestó que debido a la contingencia en materia de tiempo, le pidió a Camargo y Deportes Tolima que aplace algunos de sus partidos en el arranque de la temporada 2019, con el fin de proceder en estas obras.

"El exsenador debe hacer la gestión para que no jueguen los primeros partidos en la ciudad mientras se cumplen los tiempos de la terminación de las obras. Es una solución definitiva que vale la espera. Pedimos comprensión", agregó.

Con ello, otro certamen que tampoco se podría llevar a cabo en el estadio de los ibaguereños sería la Superliga Águila 2019, en la que el equipo de Alberto Gamero, en su condición de campeón de la Liga 1 2018, enfrentaría al campeón del segundo semestre del año, o en su defecto, el mejor equipo de la reclasificación.

Por su parte, la gerente del Instituto Municipal para el Deporte y la Recreación, Diana Cepeda, expresó que lo más importante es que por fin, después de 48 años, se procederá al cambio de luminarias.

"Lo más importante es que definitivamente vamos a tener iluminación. No podemos pensar en un primer o único partido, sino en la solución definitiva para todos los encuentros y todos los eventos que se hagan en el estadio", precisó.

En detalle

Cabe destacar que el plazo de ejecución de la obra, que se debería adjudicar -si no hay problemas- el 22 de noviembre, sería de 100 días, con una inversión de más de $6.900 millones que incluiría cambio de torres, bombillas, redes y cableado, además de una central eléctrica.

Pese al negativismo de Camargo, y en general de la hinchada al conocerse estos plazos, la Administración ha prometido que en todo caso hará todo lo posible para entregarla antes del inicio del torneo, una tarea que parece por demás titánica.

Aparte de esta intervención, se han planeado otras que ya están en etapa de licitación, referentes a zonas mixtas, de prensa y de cambio de red hidrosanitaria en algunas de las tribunas del escenario, que serían del orden de los $438 millones.