¿Hasta cuándo, DEPORTES TOLIMA? El campeón del fútbol colombiano le sigue cerrando las puertas a la prensa


Lo único que parece haber cambiado en Deportes Tolima tras la obtención del título de la Liga Águila 1 2018, aquel recordado 9 de junio en Medellín, es que su escudo tiene -por fin- la segunda estrella, tras casi 15 años de espera.

Porque si se hablara del trato que la dirigencia le da a los medios de comunicación que mantienen pendientes de su actualidad, el mismo podría ser calificado de denigrante. Y no es para nada una exageración.

Ya ha pasado un año, siete meses y 20 días desde el último entrenamiento al que tuvieron acceso los comunicadores en el predio deportivo de Perales, cuando el plantel profesional era dirigido por el uruguayo Gregorio Elso Pérez, quien apenas duró un mes al frente del cargo.

Salvo dos dobletes amistosos, ante Patriotas y Atlético Huila, y un evento religioso, el ingreso al complejo ha sido prohibido por parte del presidente y máximo accionista, Gabriel Camargo Salamanca, quien ha dado un sinfín de razones para hacerle el quite al tema.

La última de ellas: La ausencia de una cafetería para, supuestamente, atender a los periodistas, cuando antes no importaba que pudieran acceder a lugares que no contaban con estos espacios, como el Club Campestre, la Universidad Cooperativa, el Cantón Pijao o el estadio Murillo Toro.

De hecho, en los cotejos de preparación de la pretemporada, ante Bogotá F.C. y el propio Huila, en julio pasado, los periodistas se quedaron esperando la autorización de la jefatura de prensa, que tendría las 'manos atadas' para tomar una decisión que beneficie al gremio.



Exigen garantías

Óscar Javier González, corresponsal del canal ESPN en Ibagué, es uno de los principales perjudicados con las limitantes que impone el club para el libre ejercicio periodístico, toda vez que en el medio en que trabaja, que es de alcance internacional, es indispensable contar con imágenes de apoyo de los entrenamientos.

"El equipo al menos nos debería permitir el acceso en el parqueadero de la sede. Este momento es tan difícil que creo, en lo personal, que pedir siquiera ver las prácticas es 'tirarle piedras a la luna'", indicó.

"Solo queremos entrar 20 pasos al predio para poder hacer nuestro trabajo. Porque lo otro es como prácticamente imposible. Es perder tiempo y energías solicitando eso. Merecemos hacer un trabajo digno", agregó el comunicador.

Por su parte Alejandro Cardozo, corresponsal de RCN Radio en Ibagué, uno de los medios que ha optado por esperar a los protagonistas a la salida de Perales, dijo que la situación que se registra hoy por hoy no deja de ser compleja para un profesional de la comunicación.

"La verdad es que la forma en que estamos es incómoda. No existen las condiciones para hacer un cubrimiento. Es respetable la postura de don Gabriel que es el dueño del equipo, porque este es un tema en el que no tienen nada que ver los ingenieros que trabajan en la sede, ni los vigilantes, pues solo cumplen órdenes", manifestó.

Cardozo, al igual que otros colegas, esperaba por los futbolistas en una pequeña carpa instalada en la entrada de la sede deportiva. Pero se vio sorprendido en la mañana del lunes, cuando se le impidió su permanencia en esta zona.

"Los vigilantes muy amablemente nos permitían estar ahí para cuidarnos del sol y era más fácil abordar a los jugadores. Pero por una orden de don Gabriel se nos impidió ingresar y uno ante eso no puede pelear", contó el periodista.

El periodista dijo respetar cada una de las posturas que genera este espinoso asunto y confía en que, más pronto que tarde, pueda tener acceso completo a los trabajos del equipo orientado por Alberto Miguel Gamero.

"Ellos tienen sus razones, pero nosotros también tenemos el derecho de presentar nuestra inconformidad. Se dice que se está trabajando en una cafetería que brindaría comodidad a quienes cubran las prácticas", precisó.



Sentó postura

Ronal Rengifo Álvarez, editor de la página deportiva del diario El Nuevo Día, fue enfático en decir que mientras no existan las garantías mínimas para hacer la labor de reportería no se acercará al complejo deportivo.

"Como decisión personal opté por no regresar a los entrenamientos porque consideré que no prestaban garantías dignas para nuestra profesión. El periodismo hace tiempo dejó de ser considerado un oficio y creo que como tal merece un respeto", expresó.

Para Rengifo, lo ideal sería presenciar las sesiones porque eso le daría más peso y argumentos al periodista al abordar el presente del vigente monarca del rentado profesional, y entender las variantes que hace el técnico Gamero en los compromisos.

"Lastimosamente no se han brindado esa posibilidad por parte del club. Entiendo que algunos colegas, por la necesidad, si van hasta allá y hacen largas esperas, pero eso de pegarse a la ventana de un automóvil por una entrevista o mendigar la información no creo que es lo correcto", agregó.

La solución para el periodista es sencilla: "Dar un espacio adecuado para los periodistas, que se pueda ver la práctica y luego retirarse. La prensa junto con la hinchada debe ser mejor tratada. Unos porque aportan con su boleta, y los medios porque le dan publicidad gratuita al equipo", refirió.



No hay unión

Para Camilo Pinto Rojas, director de deportes de Caracol Radio Ibagué, esta es una realidad a la que desde hace un buen tiempo debió hacérsele frente, pues no es justo el trato que desde la institución se le da a aquellos que son el enlace entre el equipo y la afición.

"Pienso que ha faltado unión por parte de los medios. Porque no es tanto que nos dejen entrar al entrenamiento, que sería bueno para ver movimientos en la parte táctica, sino que nos brinden la facilidad para abordar a los jugadores", indicó.

En su concepto, "se ha pisoteado a la prensa de Ibagué. Hay intereses de por medio, lo cual ha impedido la unión, y diría que hay complacencia en lo que hace don Gabriel Camargo, que tiene muchos aciertos pero también se ha equivocado".

El comunicador creyó que el título iba a cambiar de forma radical las condiciones que deben afrontar los periodistas. Pero después de dos meses de la inolvidable gesta ante Atlético Nacional como visitante, todo sigue igual. Incluso, tiene a empeorar.

"Siempre se dijo de comenzar un camino nuevo y trabajar todos para el mismo lado. Pero me parece que ha faltado claridad y respeto por una prensa que siempre ha apoyado al equipo y la gente", complementó.

Por último, Pinto quiso dejarle en claro a Camargo y el club que no es un solo medio el que cubre a su club, como él lo ha manifestado en diferentes oportunidades.

"Cuando uno necesita que el equipo apoye el trabajo que se hace no existen las facilidades. No de los jugadores ni del técnico, siempre dispuestos, sino de Gabriel Camargo, quien es el que está impidiendo que hagamos nuestro trabajo", finalizó.

El dato

Esta redacción intentó establecer contacto con el dueño del equipo, Camargo Salamanca, pero no respondió nuestros constantes llamados telefónicos.