Conmebol confirmó sedes para las finales de Copa Libertadores y Copa Sudamericana de 2019


Tal como acontece con las competiciones de clubes en Europa, las finales de la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana se jugarán a partido único a partir de 2019. Y la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) dio a conocer este martes las sedes de esos importantes partidos.

De acuerdo con el organismo, la disputa de la Libertadores se llevará a cabo en el estadio Nacional Julio Martínez Prádanos de Santiago (Chile), el 23 de noviembre del año entrante.

Este escenario deportivo cuenta con capacidad para 48.665 espectadores y en el pasado fue epicentro de seis partidos de desempate del evento continental. Uno de ellos, el protagonizado en 1987 por América de Cali, en aquella final perdida ante Peñarol de Uruguay.

A su vez, el Nacional ha albergado competencias como la Copa del Mundo de la FIFA en 1962 y las ediciones de la Copa América de 1991 y 2015, ganadas por Argentina y la local, Chile.

Cabe destacar que en este torneo competirá después de seis años Deportes Tolima, en su calidad de flamante campeón de la Liga Águila 1 2018. El 'Vinotinto y Oro' accederá directamente a la fase de grupos, la cual buscará superar.



Por su parte, la final de la Sudamericana se efectuará en el estadio Nacional de Lima (Perú), en fecha por definir pero que sería fijada para diciembre de ese año. La capacidad de este escenario, sede de la selección peruana, está por los 43.086 asistentes cómodamente sentados.

El Nacional de Lima ha recibido, entre otros, eventos como la Copa América 2004, que ganó Brasil y la Copa del Mundo de la FIFA Sub-17 en 2005, además de otros torneos de carácter juvenil.

"Además de generar más ingresos para reinvertir en desarrollo deportivo, las finales únicas serán una gran oportunidad para que Sudamérica dé un gran salto en infraestructura deportiva, organización de eventos, controles de seguridad, comodidad y atención", señaló el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez.

En ambos escenarios, como el Centenario de Montevideo (Que al final declinó su aspiración) el ente rector llevó a cabo diferentes inspecciones, las cuales duraron dos días y medio. Fueron visitados los estadios, locales de entrenamiento, hoteles, aeropuertos, locales para fan zone, entre otros.

Se tuvieron en cuenta aspectos como la organización, logística, seguridad, tecnología, aspectos políticos, sociales, medioambientales y legales, alojamiento, movilidad y asuntos comerciales como la transmisión televisiva y comercialización de estos grandes eventos.