¡Del cielo al llanto! Colombia dejó el alma contra Inglaterra, pero cayó en los penales



Por: Mario Alejandro Rodríguez

Del éxtasis a la desazón. Del júbilo a la más profunda tristeza. Un verdadero carrusel de emociones vivieron más de 45 millones con el heroico empate y la posterior caída en los penales de la Selección Colombia, que se despidió este martes de la Copa del Mundo Rusia 2018 en su fase de octavos de final con algo más que decoro.

El hermoso 'testazo' del zaguero Yerry 'Guachené' Mina, en el bendito minuto 90+3', que ponía el 1-1 tras el gol de Harry Kane (56'), llenó de esperanza a todo un pueblo con una jornada histórica ante la rústica Inglaterra, en el Spartak de Moscú, que al final no se concretó en los lanzamientos desde los 12 pasos. 


Y es que fue gracias a Mina -el hombre que 'tocó' el cielo- que se evitó un epílogo gris para un puñado de guerreros que lucharon contra el cargado arbitraje del norteamericano Mark Geiger, quien se encargó de acercar a los del 'Viejo Continente' hacia su objetivo. Y por poco lo logra, por la vía menos limpia posible.

La 'tricolor' estuvo a solo dos cobros -parece increíble- de protagonizar una de sus más grandes gestas en su paso por la cita orbital. Pero los ingleses fueron más efectivos y con un 4-3 sin dudas doloroso sentenciaron su paso a los 'cuartos', instancia en la que medirán fuerzas el sábado ante la dura Suecia.


Los delanteros Falcao García -en su primer Mundial- y Luis Fernando Muriel, al igual que el volante Juan Guillermo Cuadrado acertaron en sus ejecuciones. No así el mediocampista Matheus Uribe (La estrelló en el travesaño) y el atacante Carlos Bacca (Lo contuvo el golero Pickford), lo que le dio el preciado tiquete al onceno rival.

De nada sirvió la gran atajada del guardameta David Ospina ante Jordan Henderson. En las toldas europeas convirtieron, además de Kane, los jugadores Marcus Rashford, Kieran Trippier y Eric Dier, quien tuvo en sus pies el tanto definitivo.


La gran desilusión la vivió el volante James David Rodríguez, quien por una lesión en el gemelo de su pierna derecha se perdió, quizá, uno de los partidos más importantes de su carrera. Trató de jugárselo aparte desde el banquillo, siendo el primer asistente del argentino José Néstor Pékerman. Gritó como nunca el tanto del gran Yerry. Pero luego esa sonrisa se transformó en silencio y sus ojos apenas se aguaron.

Cuatro partidos, con dos victorias (Ante Polonia y Senegal), un empate y una derrota, seis goles convertidos -tres de ellos de Mina- y tres encajados, es el balance numérico que dejó esta sexta participación en el Mundial para los 'Cafeteros', la segunda al mando del orientador foráneo.


Aunque no se igualó lo hecho hace cuatro años en Brasil, cuando se llegó hasta la fase de 'cuartos', la sensación que quedó en el plantel fue del deber cumplido ante uno de los grandes favoritos para llevarse el codiciado trofeo. No era fácil plantarle cara a los ingleses, ni mucho menos llevarlos al borde del 'K.O.'. Pero Colombia lo tuvo ahí, tan cerca y a la vez tan lejos. 

Fotos: FIFA.COM