Rafael Robayo y su inquebrantable fe: El líder espiritual del DEPORTES TOLIMA campeón


"Padre santo. Rey de Reyes. Gracias. La honra y la gloria es para ti. Nos hiciste esta promesa y teníamos fe de que la íbamos a reclamar. No fue fácil. Nunca fueron fáciles las hazañas ni las guerras, pero contigo se hacen mucho más fáciles.

"La fe estaba puesta. Lo teníamos claro, era un esfuerzo doble el que teníamos que hacer. Pero sabíamos que tu estabas al frente de la lanza. Y nos glorificaste.

"Que esto sea una enseñanza, que todo es posible cuando estamos de tu mano. En el último minuto hiciste lo imposible. Viste nuestro corazón y nuestro esfuerzo y nos premiaste. Y de la mano tuya salimos campeones".

Estas sentidas palabras del volante del Deportes Tolima, Rafael Fernando Robayo, representan a la perfección la fortaleza espiritual de un plantel que hasta el final confío y luchó por hacer posible lo que parecía toda una utopía.

Porque más allá del aporte futbolístico, el bogotano se convirtió en una especie de guía espiritual hacia la consecución de un título que no llegaba desde hace más de 14 años y cinco meses. Ejerció un liderazgo positivo en una divisa que necesitaba de su experiencia y de paso se ganó, en solo seis meses, el respeto y cariño de la afición.


Fue común para los hinchas del 'Vinotinto y Oro' verlo pisar el césped del Manuel Murillo Toro descalzo, con los brazos en alza, apegado al mensaje que el altísimo tenía para él en cada jornada. También en las demás plazas del país, en donde ponía en las manos del creador cada partido con la esperanza de salir triunfante.

Y ese Dios le fue fiel. Pagó con éxitos sus oraciones, su trabajo honesto y aplicado. Y, todo hay que decirlo, calló a todos aquellos que lo daban por retirado y no confiaban en que a sus 34 años tuviera las condiciones físicas y técnicas para jugar en Primera División.

En Medellín y ante el 'Goliat' Atlético Nacional, club en el que debutó como profesional en 2003, este 'David' dejó hasta la última sudor en el campo. Nunca perdió los papeles, ni siquiera cuando el juez Luis Sánchez dejó de sancionarle una clara falta en el área que quizá hubiera evitado el sufrimiento de los penales.

Rafael, cuyo significado bíblico es 'El que sana', restauró la confianza de un grupo que venía de sufrir un duro revés en diciembre de 2017 frente a Santa Fe. Llegó con el infortunio de haber lesionado a su hoy compañero, Ángelo Rodríguez cuando defendía la casaca de Patriotas. Pero pronto esa primera y negativa impresión fue cosa del pasado.

Ahora el reto del capitalino será defender lo que con esfuerzo se logró frente al rival más poderoso del rentado colombiano. Revalidar un proceso que se ganó los aplausos de todo un país y hacer un buen papel en la Copa Libertadores de 2019, en el regreso tolimense a la competición tras seis años.

El dato

En su carrera Robayo ha ganado dos ligas, ambas ante clubes antioqueños. A la obtenida por Tolima se suma la de 2012-II, vistiendo la camiseta de Millonarios frente al DIM.

Foto: Dimayor