Daniel dice: Debacle



Daniel dice: Debacle




Por: Daniel García Jr.


La situación del Deportes Tolima en la Liga Águila 2 2019 está complicada. El equipo como local viene sufriendo a lo largo de este año, algo poco inusual, teniendo en cuenta que en otras temporadas no tenía esos problemas jugando en el gramado del Manuel Murillo Toro. En el actual certamen suma dos victorias, dos empates y dos derrotas, con un resultado del 44%. Lo que evidencia la pesadilla que se está convirtiendo actuar en Ibagué.

Así como Alberto Gamero ‘le toma medida’ a algunos clubes, al parecer los que vienen a jugar a la ‘Musical’ se le están tomando. Y es que cualquier elenco que venga a hacer un planteamiento defensivo al 'Coloso de la 37' está logrando el objetivo: Que es sacar el empate y hasta lograr el triunfo. Lo que sin duda es crítico para un elenco que ha perdido esa fortaleza de ganar en condición de local.

Hay que acotar que el ‘Sonero’ ha intentado hacer variantes en sus esquemas en condición de local. Aunque esto empieza a ser inoficioso, porque el grupo ya no tiene ese factor sorpresa que lo ha caracterizado. Además se ha convertido en un plantel con un juego absolutamente predecible y, peor aún, no hay quién genere juego. Otro factor y no menos importante: El bajo nivel de los extremos, algo que preocupa enormemente al cuerpo técnico e hinchada.

El encuentro ante La Equidad Seguros es de esos partidos al que el hincha le tiene pereza, al tener fama de un equipo complica partidos, y así lo fue. Los ‘Aseguradores’ vinieron a sacar un resultado fiel estilo de ellos, siendo defensivos, 'raspando' y quemando tiempo. Es apenas normal, tiene el ADN de los grupos de Alexis García, quien dejó el legado de ese fútbol, el cual es respetable y con el que también se gana.

Tolima plantó un primer tiempo ofensivo con la alineación inicial. La incorporación de David Centeno y Juan Pablo Nieto sobre el papel daría juego en la parte ofensiva, pero no sucedió. Nieto parece estar de vacaciones en Ibagué y Centeno tiene sacrificio, pero carece de socios. Aparte el bajón futbolístico de Álex Castro es notorio y el ataque es el que más lo sufre. Lo de Ánderson Plata es algo esperado: Un jugador con condiciones, pero no sabe resolver lo que genera, lo que ya está agotando la paciencia de la afición.

El jugador más sobresaliente este semestre y en los últimos encuentros es uno solo: Carlos Robles. El vallenato ha vuelto a tener ese nivel de hace un año cuando llegó. Siendo ese volante importante en la mitad de la cancha, que no solo quita sino que también reparte juego y en ocasiones se proyecta al ataque, siendo incisivo. Una recompensa a un hombre que con trabajo se ha ganado el puesto y hoy es el titular indiscutiblemente en la zona de volantes.

Hablar del delantero centro no tiene sentido, ya que no hay creación y sea Diego Valdés o Jorge Luis Ramos, el titular termina crucificado. Esto porque en materia ofensiva el juego es paupérrimo. A Ramos hay que abonarle que sale del área y pivotea bien. Además, por momentos el equipo empieza a pelotear al área y no tiene jugadores de talla para el juego aéreo. Pero esto es producto del desespero de no lograr el resultado.

Los cambios ante los bogotanos, en lugar de ser la cura, terminaron siendo la enfermedad. Guido Vadalá no es ese jugador para jugar por el centro, sus condiciones -sin ser superlativas- resultan de jugador de banda o área. Bernaldo Manzano entró a dar mayor contención, pero ante lo mal parado del onceno terminó siendo superado muy fácilmente por momentos. Y el de Valdés es el típico cambio de 'mandar a la guerra' al futbolista.

El equipo se está quedando en chispazos, eso es una realidad. Tiene inicios en cada tiempo interesantes, con ganas y convicción, pero esto se va diluyendo con el pasar de los minutos, en los que ya se empiezan a ver las falencias de los ‘Pijaos’. Para nadie es un secreto que este semestre ha sido de los más irregulares, en el que no se ha logrado consolidar buen fútbol, porque cuando la 'tribu' cuando gana realmente no gusta.

Otro factor que sigue inquietando es los constantes malos arbitrajes. Y es algo muy recurrente ante clubes chicos o grandes, por lo que se debe 'remar' ante eso también. No es pedir que regalen, pero tampoco que quiten. El hincha pide un juez que dé garantías. Se sabe que el arbitraje colombiano va de capa caída, pero muy curioso y normal que en Ibagué se presenten arbitrajes nefastos, ¿No?

El camino para clasificar al octogonal quedó en el limbo con la derrota ante los ‘Capitalinos’. Hay que seguirle apostando a la Liga, lógico, porque en reclasificación el plantel está logrando cupo internacional, lo que sería un consuelo para el 2020. Esta difícil, pero no imposible. A este conjunto no se le puede olvidar jugar como lo venía haciendo. El bajón anímico es fuerte, pero aun depende de sí mismo para revertir la situación.

A lo que sí hay que jugársela con todo es la Copa Águila, es la que más se tiene cerca. Se está a dos partidos de disputar una nueva final y de lograrla se podría estar peleando un cupo a fase previa de la Copa Libertadores, un aliciente importante por lo que significa el torneo y la 'espina' que dejó la disputada en este año.

Y por último, es muy fácil criticar y acabar a los jugadores y cuerpo técnico en redes sociales, pero es triste que este apoyo no se vea reflejado en las tribunas. El fútbol es así y es de momentos. Actualmente no se pasa el mejor, pero en las malas es donde se conocen a los verdaderos hinchas y un ejemplo para reflexionar es la afición de Independiente Santa Fe, que irónicamente acompaña más ahora en crisis que en sus momentos de gloria…

Ojalá tomemos eso como ejemplo y se ponga de moda ir al estadio sea cual sea el momento del club.