¡Con las botas puestas! DEPORTES TOLIMA no pudo ante el DIM, pero recibió la ovación del Murillo Toro


Por: Mario Alejandro Rodríguez

Bien lo dijo Francisco 'Pacho' Maturana: Perder es ganar un poco. Deportes Tolima dejó ir este domingo una opción única de escribir una nueva página dorada en el fútbol profesional colombiano, pero se despidió con el sincero y conmovedor reconocimiento de una afición que, como nunca antes, fue a su aliento y le agradeció por un 2018 inolvidable.

El sorpresivo 0-2 frente al Independiente Medellín, en el césped del Manuel Murillo Toro (2-4 en el global), fue apenas el colofón de una historia que castigó al dueño de casa con un resultado largo para toda su entrega, y le dio más de lo merecido a un contrario que contó con la fortuna de aprovechar dos descuidos letales.

Y que gozó del beneplácito del juez Luis Sánchez, quien luego de anular una acción de gol por clara mano del delantero argentino Germán Ezequiel Cano, cual pícaro, buscó compensar a toda costa su reversazo en las redes, lo cual resultó catastrófico para su amarga presentación.

La expulsión del volante Rafael Carrascal (61'), por doble amonestación, fue fruto del garrafal yerro del vallecaucano, quien quiso posar de rudo pero apenas se quedó en el intento y dejó con 10 a un elenco que hasta el último suspiro, con más ganas que orden, se fue en búsqueda del milagro.

Pero también del carácter traicionero del sucreño, quien en su afán de dar hasta la última gota de sudor cayó en la trampa, 'picó' el anzuelo y vio cómo se tuvo que ir antes de tiempo a los camerinos, con la ayuda de sus compañeros quienes trataron de calmarlo.

Al final, los tantos de Cano (58'), quien le arrebató el Botín de Oro al chocoano Marco Pérez y Juan Fernando Caicedo (76') liquidaron al vigente monarca del rentado criollo, que vio cómo varios de sus hombres, desconsolados, se dejaron llevar por el sinsabor y se tiraron al gramado a desahogar su frustración.



Inolvidable

Un ambiente de 'campanillas' se vivió en las tribunas del estadio Murillo Toro. Por primera vez, o al menos desde que se recuerde, el máximo escenario de los ibaguereños lució hasta las banderas por solo hinchas del 'Pijao', quienes se entregaron de principio a fin al sueño de una nueva final.


El momento cumbre fue, sin lugar a dudas, la salida de los once 'guerreros' al césped. Una 'explosión' de energía provino desde la Lateral Sur y contagió a los 26.390 espectadores que disfrutaron de una noche especial, que si bien tuvo un final inesperado puso el punto más alto en materia de asistencia de la semifinal.

Mereció más

Ya en el campo de juego, el desarrollo de las acciones fue, como se esperaba, frenético, con un local que fue agresivo por las bandas y un visitante que se defendió lo que más pudo, pero que por poco ve caer su valla antes de irse a las duchas.


Y no solo en una, sino en al menos tres ocasiones, gracias a una arriesgada apuesta del técnico Alberto Miguel Gamero, quien le dio un 'sacudón' al tablero y metió al volante cartagenero Ómar Albornoz -clave en la ida- en lugar de Carlos 'Neneco' Rentería. La intención: Dar más salida por izquierda, lo que por momentos funcionó.

La más clara opción se dio a los 35' de juego, cuando un potente cabezazo en el área chica del mediocampista antioqueño Daniel Cataño se estrelló de forma rebelde en el travesaño del arco Norte del Murillo, que ahogó el grito de gol de los asistentes al escenario deportivo y salvó al guardameta David González.

Por su parte, la intención del 'Poderoso' pasó por los pies de Andrés Ricaurte, quien por fortuna no tuvo margen de acción en campo rival. De ahí el desespero del ariete argentino Germán Ezequiel Cano, a quien se le vio sobrerrevolucionado, a tal punto de ver de forma prematura el cartón amarillo.



Demasiado botín

Pero en la etapa de complemento, la inclusión de Jorge Segura por el joven Brayan Castrillón le dio un plus al equipo orientado por Octavio Zambrano. Fue por el costado izquierdo de ataque que el DIM superó el frágil flanco del anfitrión, que no supo neutralizar la avanzada 'Poderosa' con hombres como Nilson Castrillón y los centrales Julián Quiñones y Fáiner Torijano.

El primer aviso fue, precisamente, la acción registrada a los 48', cuando un centro de Cano -quien la bajó con la mano- le quedó servida a Ricaurte, quien la envío al fondo de las piolas. De no ser por el cuarto árbitro, Édilson Ariza, la actuación de Sánchez hubiera sido de escándalo, ante la evidencia de la acción.

Pero de nuevo por esa zona, el 'Rojo' llegó con riesgo y a los 58' facturó. El impacto de Ricaurte, previo cabezazo de Jesús Murillo, no pudo ser controlado por el golero Montero, quien se convirtió en figura, y el rebote le quedó -nada menos- que a Germán Ezequiel, quien en doble oportunidad le dio el primer mazazo de la escuadra ibaguereña.


Y tres minutos después (61'), en una acción que parecía no tener mayor riesgo, el juez central fue severo con el volante Rafael Carracal y le hizo el 'semáforo': Doble amarilla y expulsión para el hijo de Tolúviejo, en una decisión que a la vista de todos fue exagerada y descompensó el mediocampo tolimense, al dejarlo sin uno de sus mejores elementos.

El timonel de los 'Musicales' intentó darle un revulsivo a su nómina con la entrada del bogotano Rafael Robayo, quien tomó el lugar de Albornoz. Al capitalino le bastaron 20 minutos para demostrarle al estratega que mereció ser titular en esta llave, porque se 'echó el equipo' al hombro y buscó las maneras para acercarse al arco foráneo.

Pero a 14' del final (76'), Juan Fernando Caicedo, emulando sus mejores épocas con Atlético Huila en Ibagué, como la de aquel septiembre de 2014, decretó el puntillazo. Y lo hizo tras un letal contrataque, precedido de una vistosa 'pantalla' de Ricaurte, para fusilar en el corazón del área a Montero quien nada pudo hacer.

La inclusión de jugadores como el paraguayo Robin Ramírez (79') y el bolivarense Jorge Luis Ramos (82') fueron más desespero de Gamero, quien con tres delanteros pretendió hacer daño con el pelotazo, sin tener éxito. La ilusión de pelear por el bicampeonato se diluyó, pero el agradecimiento de los más fieles bajó de las graderías.



Así formaron: 

Deportes Tolima: Álvaro Montero; Nilson Castrillón, Julián Quiñones, Fáiner Torijano, Danovis Banguero; Carlos Robles, Rafael Carrascal; Luis González, Daniel Cataño, Ómar Albornoz y Marco Pérez.
Técnico: Alberto Gamero.
Cambios: Rafael Robayo por Albornoz (70'), Robin Ramírez por González (79') y Jorge Luis Ramos por Castrillón (82').

Medellín: David González; Jesús Murillo, Hernán Pertúz, Elvis Perlaza, Sebastián Macías; William Parra, Larry Angulo, Andrés Ricaurte, Brayan Castrillón; Juan Fernando Caicedo y Germán Cano.
Técnico: Octavio Zambrano.
Cambios: Jorge Segura por Castrillón (46'), Elvis Mosquera por Caicedo (79') y Luis Luna por Angulo (79').