El efecto Gamero: DEPORTES TOLIMA, por primera vez entre los ocho en lo que va del 2017


Por: Mario Alejandro Rodríguez

Desde que volvió al Deportes Tolima, el pasado 23 de agosto, el técnico samario Alberto Miguel Gamero se ha encargado de romper, una a una, las malas rachas que tenía el 'Vinotinto y Oro' en lo que ha transcurrido del 2017. 

Con el triunfo de este sábado (2-1) ante Independiente Medellín, en el Murillo Toro de Ibagué, el cuadro 'Pijao' se metió por primera vez entre los ocho de la Liga, tras 34 fechas de la temporada regular (20 del primer semestre y 14 del segundo).

Como si fuera poco, el onceno 'Musical' volvió a cosechar tres victorias al hilo en la competición, algo que no pasaba desde hace 1 año, 1 meses, y 22 días. La última ocasión  en que se dio fue entre el el 30 de julio y 14 de agosto de 2016. 

De hecho son cuatro partidos invicto, lo que no sucedía desde hace 11 meses y 5 días, cuando de la fecha 15 a la 18 de la Liga Águila 2 2016 no supo lo que era perder.

Y para completar los buenos registros en esta nueva era, el 'Sonero' y sus pupilos por fin rompieron el maleficio que sobre ellos tenía el 'Poderoso', en el 'Coloso de la 37', desde hace 4 años, 8 meses y 4 días. 

La última victoria de la 'tribu' ante los paisas se remontaba del 3 de febrero de 2013. A partir de entonces la visita había logrado tres triunfos, el último de ellos el 28 de abril del año anterior (2-1) y un empate. 


No hay duda que la el retorno del estratega ha dejado cosas muy positivas desde el punto de vista estadístico. Solo basta con recordar que hasta el 24 de septiembre Tolima arrastraba una seguidilla de 18 partidos sin ganar como visitante, con solo dos empates y 16 derrotas.

 Y no solo eso: También volvió a derrotar como foráneo al Deportivo Cali después de más de cinco años, algo que habla muy bien de su gestión, que ya llega al 66,6%, con 10 puntos sumados de 15 jugados.

De los 18 puntos que necesitaba para pensar en una eventual clasificación a los 'Play Offs', solo restan por conseguir ocho, aunque a decir verdad la cuenta puede ser más alta en favor de un equipo que -al parecer- ya sanó sus heridas y solo piensa en regresar a los puestos de privilegio.