James, desencajado: El 10 no apareció en la derrota 3-0 de Colombia ante Argentina


Ante Chile, en el pálido 0-0 disputado el pasado jueves en el Metropolitano de Barranquilla, trató de justificar su irregular nivel criticando el estado del campo de juego de la que ha sido la casa de la 'tricolor' en los últimos cuatro años; y en el que -en peores condiciones en el pasado- salió avante.

Pero luego de la derrota sufrida por la Selección Colombia (3-0) ante Argentina, el volante James Rodríguez parece haberse quedado sin argumentos. El llamado a conducir a la 'tricolor' no apareció cuando sus compañeros más lo necesitaron; con lo que ratifica que su presente -tan escudriñado en el Real Madrid- no es el mejor.

James protagonizó una que otra opción en la ofensiva frente a los 'gauchos', pero otra vez dejó más interrogantes que certezas. Al mediocampista no se le vio para nada cómodo y, para tratar de salir del ahogo mental en el que se encontraba, se tiró a la banda izquierda, pero fracasó en su iniciativa.

Lejos de su mejor versión, que no aparece desde la victoria (3-1) ante Ecuador, del 29 de marzo; o tal vez, sin la misma importancia que en el triunfo (2-0) ante Venezuela del primero de septiembre, Rodríguez pasó por el campo del Bicentenario de San Juan sin ser gravitante en el onceno nacional.

En cambio, sí fue foco de atención de los medios por el rifirrafe que protagonizó con el defensor argentino Gabriel Mercado, cuando corría el minuto 29 del encuentro; y el posterior reclamo al árbitro ecuatoriano Roddy Zambrano, a quien fue a esperar en el túnel -tras finalizar el primer periodo- para reclamarle la tarjeta amarilla vista.

"Está amenazándome. Yo le he estoy hablado bien", dijo James, en referencia a Zambrano, a quien le apuntaba con su mano izquierda. El juez le respondió: "No señale". Y el jugador le refutó: "Si tengo que hablar algo como capitán, lo hago. ¿Yo no puedo hablar?".


Fue tal el reclamo que equipo de logística dirigió de forma rápida al réferi al camerino, en tanto que el arquero David Ospina trató de calmar al volante, compañero en el campo, cuñado y amigo fuera de él.

En la etapa de complemento, James probó de media distancia. Incluso tuvo un tiro libre finalizando el partido que lo desvió el vertical derecho del arco custodiado por Sergio Romero, que le generó enojo: Una clara muestra de impotencia.

Desde que integra el combinado nacional (2011), esta es la peor versión de James; el mismo que con Colombia se alzó con el botín de oro como goleador de la Copa del Mundo de Brasil 2014, pero que ahora no encuentra la brújula que lo saque del mar de críticas.

Foto tomada de: Gol Caracol