Los cinco motivos por los que Alberto Gamero no debería irse del DEPORTES TOLIMA


Se ha convertido en costumbre que cada vez que un equipo está en crisis o necesite técnico, uno de los primeros candidatos sea el timonel del Deportes Tolima, Alberto Miguel Gamero, pese a que esté disputando instancias definitivas con el 'Vinotinto y Oro'.

Según versiones de la prensa vallecaucana, que cada vez toman más fuerza, el samario estaría muy cerca de convertirse en técnico del Deportivo Cali para la temporada 2019, en reemplazo del uruguayo Gerardo Pelusso.

Casi la misma situación que se registró en mayo y junio pasado, cuando en el marco de los 'Play Offs' de la Liga Águila 1 2018, Gamero 'sonó' para tomar las riendas de Independiente Santa Fe. Sin embargo, el título logrado con los 'Musicales' habría llevado a la dirigencia a hacer grandes esfuerzos por su continuidad, la cual se terminó concretando.

O como aconteció a finales de 2016, cuando informaciones lo ubicaban en Junior de Barranquilla precisamente ad portas de jugarse el título de la Liga 2. Es bien sabido que el samario partió motivado por una jugosa propuesta económica, pero el descalabro sufrido fue mayúsculo, pues tres meses después fue licenciado, al parecer, por culpa de un grupo que se le 'paró'.

El sistema de contratación en el elenco 'Pijao', en el que los técnicos firman contratos a termino indefinido, esta vez hace que sea Gamero el que tenga 'la sartén por el mango' y no el club, representado por Gabriel Camargo Salamanca; quien apuesta por esta figura laboral para poder despedir a los entrenadores si hay problemas, como sucedió con Gregorio Pérez.

De ahí, tal vez, parta la molestia del dirigente cada vez que le preguntan por la continuidad del entrenador, ya que no lo podrá 'atar' en caso de que por segunda vez decida dejar la institución en búsqueda de nuevos horizontes profesionales.

En El Rincón del Vinotinto nos hemos animado a darle al 'profe', el más exitoso de la historia del equipo, cinco grandes razones por las cuales debería quedarse en Ibagué o, en el caso de que haya tomado la determinación de irse, reconsiderar su postura y seguir escribiendo páginas de oro desde la 'Tierra Firme'.



Por qué debe quedarse

1. El proceso y la base: En el club Gamero ha desarrollado un proyecto deportivo con una nómina base que está presente desde 2016, la cual le ha permitido consolidar una idea de juego que, salvo algunas excepciones, no varía. Y cosechar éxitos en el rentado local, gracias a la memoria táctica de la que goza el colectivo y a la buena gestión que ha tenido de la interna.

Los resultados así lo demuestran: Desde su retorno en agosto de 2017 clasificó a tres fases de 'Mata - Mata' (2017-II, 2018-I y 2018-II), ganó una Liga y está en camino de pelear la segunda. Todo gracias a la 'semilla' que había dejado 'sembrada' desde su primera era y que no germinó con otros adiestradores, como Óscar Quintabani o 'Cheché' Hernández.

2. La Copa Libertadores: Si algo siempre ha motivado al técnico costeño es estar en la escena continental. Tres clasificaciones del 'Vinotinto y Oro' bajo su gestión a la Copa Sudamericana (2015, 2016 y 2017) así lo certifican, pero ahora el reto será mucho más grande: La fase de grupos de la Copa Libertadores 2019, instancia a la que Tolima no avanzaba desde 2013. 

Será una vitrina única para sacar a flote todas sus capacidades, la cual no le ofrecerá el club 'Verdiblanco' que, eliminado de los 'Play Offs' de la Liga 2 2018, ruega mediante terceros por asegurar una posible presencia en la Sudamericana. En consecuencia, serán seis partidos como mínimo en los que su nombre aparecerá en los rotuladores de las transmisiones de TV como técnico campeón del fútbol colombiano en 2018.

3. Sin 'teflón': La experiencia vivida en Junior tuvo que haberle dejado grandes enseñanzas a Gamero, quien de seguro evitará cometer los mismos errores. Una divisa como la 'Azucarera' es una constante 'Olla de presión' de la falta de títulos, esquivos desde la Liga 1 2015. Y a diferencia del 'Vinotinto y Oro', la tolerancia en caso de un revés en el 'Verdiblanco' será casi inexistente.

En los últimos tres años, por el banquillo técnico del Cali pasaron cinco entrenadores: Fernando 'Pecoso' Castro, Mario Alberto Yepes, Héctor Cárdenas, Sergio 'Checho' Angulo y el 'charrúa' Pelusso, además de Jairo Arboleda en calidad de encargado. Eso debe darle algunas pistas al de Santa Marta sobre el clima que se vive en el predio de Pance.



4. Inestabilidad dirigencial: Contrario a lo que pasa en clubes como Deportes Tolima, Boyacá Chicó y el propio Junior, en donde rige la figura de máximo accionista, en Cali existe una junta directiva. Así que de entrada el diálogo de Gamero no será con un solo interlocutor, sino que tendrá que rendirle cuentas a un grupo de dirigentes encabezado por Juan Fernando Mejía.

No obstante, en el caso de Mejía, su puesto como presidente está en entredicho. Más allá de lo deportivo, con un 2018 lleno de fracasos a nivel local e internacional, también ha sido protagonista por las dificultades económicas que atraviesa por estos días el club 'Verdiblanco'. Así que el ambiente en el que llegaría el 'Sonero' estaría enrarecido.

5. La imagen ante todo: El capítulo Junior dejó un mal sabor en Camargo y los hinchas del 'Pijao' y rompió la confianza que Alberto, a punta de esfuerzo y resultados, logró construir por dos años. Y si bien es cierto que se volvió a ganar rápidamente el cariño de los aficionados, con la obtención de la Liga 1 2018, una nueva salida del club lo dejará mal parado; más aún si no logra el bicampeonato como él mismo lo prometió.

El deseo natural de progreso que tiene Gamero -como cualquier otro profesional- es respetable, pero lo que no cae bien son las formas. Su nombre está en la 'carpeta' de vinculaciones de otro club justo cuando Tolima está jugándose la posibilidad de emprender otra gesta, lo que genera 'roncha' en quienes no entienden las dinámicas del fútbol. 

Así que la recomendación al profe sería la de esperar una mejor oportunidad y disfrutar de un derecho ya ganado, como la presencia en la Libertadores.

El dato

Gamero es, en la actualidad, el técnico de mejor rendimiento en el fútbol colombiano. Cuenta con más clasificaciones a cuadrangulares y 'Play Offs', con 15; además tiene dos títulos ligueros y una Copa Colombia en su palmarés.