Luis H. habría intentado favorecer al arquitecto personal de Gabriel Camargo, en la remodelación del Murillo Toro


El polémico exalcalde de Ibagué, Luis Hernando Rodríguez Ramírez, capturado por el multimillonario desfalco a los Juegos Deportivos Nacionales de 2015, ahora deberá responder por un nuevo delito. 

La fiscal Cuarta Delegada ante el Tribunal Superior de Ibagué le imputó en la noche del lunes el cargo de interés indebido en la celebración de contratos, por presuntas irregularidades en la suscripción y ejecución del contrato de estudios y diseños del estadio Manuel Murillo Toro.

El mismo tuvo un valor superior a los 811 millones de pesos y estuvo a cargo del contratista Rigoberto Rugeles, quien hoy colaborador con la justicia.

De acuerdo con el relato de la fiscal, luego de adjudicado el contrato, Luis H. contactó a Rugeles con la intención de que se favoreciera a Humberto Pucetti, arquitecto personal de Gabriel Camargo, presidente y máximo accionista del Deportes Tolima. 

Lo anterior debido a que Pucetti había elaborado en septiembre de 2007 unos diseños previos de lo que sería la remodelación del estadio, por lo cual -según Luis H.- "había que tenerlos en cuenta" y hacerle un reconocimiento económico.

"Rigoberto Rugeles Bernal recibió sugerencias para contratar ciertos diseños especializados por medio del supervisor del contrato, Jorge Pérez Díaz (Secretario de Infraestructura). 

"Primero, se le contactó con un ingeniero de apellido Puccetti, quien supuestamente tenía un diseño del Estadio y una maqueta y quien era el arquitecto particular del señor Gabriel Camargo", indicó la fiscal.

La reunión

La togada también contó que Rodríguez, en una reunión celebrada el 25 de septiembre de 2013 en el Club El Nogal de Bogotá, le preguntó a Rugeles sobre el monto que iba a destinarle a Pucetti por los diseños hechos. 

"El alcalde Luis Hernando Rodríguez, de forma reservada le preguntó al contratista, Rigoberto Rugeles Bernal: ¿Cuánta plata le iba a dar al arquitecto Puccetti por la información preliminar que él tenía? Es decir por los diseños que tenía con anticipación.

"Respondiéndole Rugeles que no le servían porque estaban desactualizados, pero que por cortesía y haberlos recibido en su apartamento, le podía dar $5'000.000, a lo que el alcalde Luis H. Rodríguez le respondió que no tenía nada más de que hablar", reveló la fiscal.

En efecto, dichos diseños no contaban con la infraestructura técnica ni el conocimiento actualizado en normativa de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA), por lo cual eran obsoletos.

"A partir de ese momento, Luis H. y su asesor, Orlando Arciniegas, se oponían y torpedeaban las presentaciones que hacían en las diferentes entidades, como por ejemplo, Coldeportes", reseñó la fiscal, con base en el relato de Rugeles. 

El 'negociado' de la cubierta

Pero eso no es todo. Luis H. tendría listo su 'negociado' con lo que iba a ser la instalación de la cubierta del 'Coloso de la 37'; contrato que tenía como destino a una firma mexicana.  

El exsecretario Pérez -hoy preso-  le pidió a Rugeles que se contactara con Germán Buitrago, hombre cercano al exalcalde y quien le ayudaría con este tema.

El objetivo en primera instancia sería buscar cotizaciones mayores a los precios en el mercado, para asegurar una 'coima' de por lo menos $2.150 millones. 

"Se suministrarían cotizaciones para la construcción de la membrana de la cubierta para el estadio Manuel Murillo Toro por un valor superior al precio del mercado.

"Con la finalidad de que la diferencia del valor del metro cuadrado de la membrana a costo directo, ya en el contrato de obra, sería repartido entre Dun, Ricardo Rugeles y el alcalde Luis H. Rodríguez, quien exigía el 15 por ciento del valor total del contrato de la construcción de la cubierta", se expuso en la audiencia. 

En esto, el deseo de Luis H. era -al menos- percibir cerca de $322 millones, correspondientes al 15% de la 'coima' proyectada. 

"De ahí su afán e interés en que se construyera la primera etapa o fase del proyecto del estadio Manuel Murillo Toro, la cubierta, lo que no pudo hacerse por razones técnicas y de presupuesto", concluyó la funcionaria. 

Pese a las graves denuncias, el exalcalde Rodríguez no aceptó el cargo imputado y fue enviado de nuevo a la cárcel de El Espinal, en donde permanece recluido.

Con la información de El Nuevo Día y El Olfato