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Los muchachos están sacando la casta: Gamero y la victoria de DEPORTES TOLIMA ante Medellín


Con la satisfacción del deber cumplido, el técnico del Deportes Tolima, Alberto Miguel Gamero, entregó sus impresiones tras la victoria (2-1) de la 'tribu' ante Independiente Medellín, en la noche del sábado, en el marco de la fecha 14 de la Liga Águila 2 2017.

Para el 'Sonero', la conquista ante los 'Poderosos' tiene un sabor inigualable, por todas las consecuencias positivas que dejó: La inclusión por primera vez al grupo de los ocho, con 21 puntos y volver a ganarle en casa a un contrincante de quilates, tras cuatro años de sequía.

"Con virtudes y errores, aciertos y desaciertos, me parece que fue un partido muy intenso,  tanto de ellos como nosotros.  Dos equipos que, de acuerdo con lo que hicieron en la cancha, mostraron trabajo", indicó Gamero.

"Hoy (sábado) estamos felices porque dimos todo. Los muchachos están sacando la casa, la jerarquía, como hoy (Sábado), que le ganaron a un gran equipo. Queda un camino por delante", agregó.

El entrenador no se cansó de ponderar la disposición de este grupo para captarle, en solo un mes y monedas, su idea de juego. Aunque a decir verdad ya tenía terreno abonado, pues la base con la que salió subcampeón en diciembre pasado aún se mantiene.

"La actitud que me pone el grupo me dice que vamos bien. Y como le he dicho a ellos: Nos hemos metido en un lío grande nosotros mismos, por alcanzar esa posición. Ahora hay que trabajar más para sostenerla", enfatizó el estratega.

A quienes les preguntaron sobre cuál era el secreto, la clave para haber logrado este repunte en la Liga, Gamero apeló a su modestia y dijo que todo el mérito era de su grupo de jugadores. 

"Aquí no hay ningún secreto. Este grupo sabe que en el primer semestre no entraron a los ocho y está dolido, tocado. Aquí el secreto no es mío sino de ellos, que han entendido y comprometido a pelear cosas importantes", refirió. 


Buen desarrollo

Y como lo manifestó el propio estratega, más allá de las virtudes y los defectos, lo vital era sumar de a tres ante un rival directo, que vino al Manuel Murillo Toro a hacer su negocio pero tras el segundo tanto local se cayó y no pudo volver a levantarse.

"Me parece que en el primer tiempo tuvimos un partido ida y vuelta, con pocas llegadas de ellos, y un poco de sorpresa por los costados de parte nuestra. Buscamos ser incisivos por las bandas y lo logramos", indicó el adiestrador.

"Cuando hicimos el primer gol Medellín se nos vino, le dimos el balón y no supimos superar ese momento. Luego nos empataron y en el segundo periodo les hicimos el otro. Creo que manejamos bien los cambios, los ritmos del partido y los pusimos prácticamente a jugar al pelotazo", acotó.

Le funcionaron los cambios 

Si hubo un aspecto en el que el samario desequilibró el juego a su favor y le ganó el pulso a su colega, Juan José Peláez, fue en las modificaciones. Bastó quizá una, la del volante sucreño Rafael Carrascal, por Cléider Alzate, para dar el timonazo en el compromiso.

"Teníamos presupuestado el cambio de (Rafael) Carrascal. Es una persona que cuando juega en el tres (ofensivo) le da más fútbol al equipo y se asocia más con (Santiago) Montoya. Y cuando entró tuvimos más la posesión del balón", explicó Gamero.

Por su parte, explicó por qué se dio la salida de Alzate: "Me extrañó que Cléider haya aguantado hasta donde lo hizo. Viene de una lesión y lo hemos metido poco a poco. Es un buen socio para Montoya y a la medida que se vaya preparando estará más con nosotros, confío mucho en él".

Y con respecto a las inclusiones de Ómar Albornoz y Julián Quiñones, las mismas fueron para darle manejo al remate del encuentro. Por fortuna ambas dieron buenos réditos.

"Teníamos presupuestado el cambio de Albornoz, porque sabíamos que a (Santiago) Montoya no le iba a dar para ir y volver, y menos con lo que había corrido. 


"Luego entré a (Julián) Quiñones porque me di cuenta que habían mandado al central de delantero y jugaban al puro pelotazo. Era muy sencillo que entrara los últimos tres o cuatro minutos y cerramos bien el partido", puntualizó.  

Como si ya era difícil ganarse una casilla en el selecto grupo, ahora lo más complejo será defenderla. Eso lo sabe Gamero, quien pronto pasará la página para empezar a preparar el choque ante Santa Fe del sábado 14 de octubre (6 p.m.), en El Campín de Bogotá.