Tengo muchas ganas de 'tirar la toalla': Gabriel Camargo contempla dejar al DEPORTES TOLIMA


Por primera vez en los últimos cuatro años, Gabriel Camargo Salamanca expresó de forma pública su intención de dejar de ser el presidente y máximo accionista del Club Deportes Tolima. 

Los 'rifirrafes' que ha protagonizado en los últimos meses con el alcalde de Ibagué, Guillermo Alfonso Jaramillo; los malos resultados deportivos en lo que va del año y, en consecuencia, las millonarias pérdidas que ha encajado, además del evidente desgaste con la prensa deportiva y la afición, llevarían al dirigente deportivo a tomar la decisión. 

Así lo hizo saber este viernes en diálogo con Los Dueños del Balón de RCN Radio Ibagué, el medio de comunicación más cercano y defensor de su gestión, en el que con tono cansino expresó su intención -sin especificar cuándo- de 'tirar la toalla'.

"La verdad que uno se cansa, ¿Sabe? Y le cuento que estoy cansado, hasta con muchas ganas de 'tirar la toalla'. ¿Qué necesidad tengo de estar metido en esto, recibiendo insultos y malas caras? No tengo ninguna necesidad", se desahogó Camargo.

"Me hubiera podido gastar la plata que nos ganamos con (Yimmi) Chará, con (Andrés) Ibargüen y con Matheus (Uribe) gastármela o repartirla, en vez de metérsela en la sede o buscando darle recreación al pueblo tolimense", añadió el dirigente. 

Y es que desde aquel 7 julio de 2013, cuando fue abucheado por la afición tras la derrota (0-1) ante el entonces Itagüí (Hoy Rionegro Águilas), en los cuadrangulares semifinales de la Liga 1, no se escuchaba tan decaído a Camargo Salamanca, acostumbrado siempre a imponer su tono beligerante ante sus detractores. 

En aquella ocasión fue tal la postura retraída de Camargo Salamanca que conminó a que el alcalde de esa época, Luis H. Rodríguez; el gobernador del Tolima, Luis Carlos Delgado Peñón y demás autoridades y miembros activos de la sociedad se 'rindieran a sus pies' y durante meses hicieran 'Lobby' para que el boyacense no abandonara la institución. 

De hecho, el primero de febrero de 2014 se organizó en el estadio Manuel Murillo Toro un acto de desagravio en el que las autoridades locales y la empresa privada le compraron toda la boletería al club para el juego ante Envigado F.C.


Lo que lo tiene cansado 

La principal causa del 'desánimo' del exsenador sería, sin duda, los fuertes señalamientos del alcalde Jaramillo, quien se ha mostrado crítico con el poco aporte -según él- que hace esta entidad privada a la ciudad; en especial con los costos del mantenimiento del 'Coloso de la 37'.

"Me duele porque la recreación del pueblo tolimense la está dando Deportes Tolima, y en concreto, Gabriel Camargo de su bolsillo. 

"Y entonces todo es malo (...) lo que recibo son bofetadas realmente, porque todo lo que dice la Administración Municipal es que somos malos, que somos ladrones y lo que está es mal informada", expresó Camargo en su medio favorito.

También lo tendría pensando los más de 5.500 millones de pesos de pérdidas que de enero a agosto habría generado la institución deportiva por el mal primer semestre, en el que quedó por fuera en la primera fase de la Liga Águila 1, la Copa Águila y la Copa Conmebol Sudamericana.

"Las pérdidas son supremamente altas y estamos muy preocupados. Llevamos al mes de agosto más de $5.500 millones perdidos y eso es insoportable. 

"Y todos los meses perdemos, con esas taquillas tan malas que no nos favorecen (...) No quiero pensar en una nueva eliminación, sería funesto para las arcas del equipo", agregó Camargo, quien todavía no vende jugadores en la presente temporada.

Lo que no dijo el dirigente es que desde su cargo no se han impulsado ningún tipo de iniciativas encaminadas a mejorar los promedios de asistencia al máximo escenario deportivo de los ibaguereños, que en las últimas fechas ha lucido desolado.

Por el contrario, sí han calado y muy hondo sus infortunadas decisiones, al contratar a cuatro directores técnicos en solo ocho meses, de los cuales despidió a tres.

Son ellos Gregorio Pérez, al que despidió de forma fulminante con solo dos partidos dirigidos; Óscar Héctor Quintabani, uno de los responsables del fracaso en la primera parte del año y José Eugenio 'Cheché' Hernández, de irregular campaña en los primeros nueve partidos de la Liga 2 2017.

Nunca antes había existido una atmósfera tan densa dentro del club, que llevara a esta inestabilidad deportiva, que tiene directa relación con los posteriores reveses económicos. 


¿Quién lo sucedería?

En caso de que Gabriel Camargo tomara la decisión de apartarse -a sus 75 años- del club que ha gobernado a placer de forma ininterrumpida desde 1993 (Aunque tuvo un primer paso entre 1979 y 1983), el principal candidato a sucederlo sería, como parecería lógico, su hijo César Camargo Serrano.

Camargo Serrano fue presidente de la Federación Colombiana de Ecuestre y en el segundo semestre de 2016, tras un periodo de vacaciones de su padre, estuvo a cargo del 'Vinotinto y Oro'.

Aunque el paso fue corto su gestión dejó una grata impresión entre los hinchas y la crónica deportiva, por su trato amable y sus buenas decisiones en materia de contrataciones.

César es de sus hijos el que más cercano ha estado a la institución, a diferencia de Gabriel y Katherine; o incluso de su madre, Leonor Serrano, quien fuera gobernadora de Cundinamarca y senadora de la República. 

El dirigente, quien ha estado involucrado al negocio familiar, la firma Incubacol, es graduado de Ingeniería Industrial e Investigación Operativa de la Universidad de Massachusetts (1996), y tiene un Máster en Administración de Negocios de la Universidad de Georgetown (1998), entre otros.

No obstante, también podría darse una venta definitiva de las acciones de la familia Camargo, al mejor postor, si ninguno de sus hijos y esposa decide relevarlo en el mando de la institución. ¿Qué pasará?