Técnico de Selección Tolima Sub-19 de 'Micro' femenino denunció insultos racistas en Venadillo


Cuatro días después de la gran final del Campeonato Nacional Sub-19, que se efectuó en Venadillo, se conocieron graves declaraciones por parte del técnico de la Selección Tolima, Óscar Villamizar, contra los aficionados locales, entre ellos el alcalde Ilber Beltrán, por presunto mal comportamiento.

Según el entrenador venezolano de la 'tribu', durante la gran final del certamen, ante el representativo del Valle, algunos asistentes profirieron fuertes insultos hacia su grupo de jugadoras, a las que habrían descalificado por el color de piel.

La denuncia

Para Villamizar, los agravios tendrían su origen en la victoria de su escuadra (3-2) ante el representativo de Venadillo, que dejó sin posibilidades a las locales de disputar el título. A partir de entonces sintió una atmósfera densa para sus dirigidas.

"El ambiente fue muy pesado. La gente estuvo en contra del equipo, con malas palabras de algunas personas, quienes ofendieron muy feo al plantel y a los que nos estaban haciendo la barra. 

"Hubo insultos por el color de piel de las jugadoras y el vocabulario fue fuerte, con palabras obsenas y actitudes racistas. Y ahí estaban los papás de las niñas, que intentaron quejarse un poco y bajar la presión y terminaron recibiendo más ofensas por parte del público", indicó el entrenador.

Y agregó: "Las jugadoras también me lo hicieron saber, aunque se escuchaba en el coliseo todo eso. Lo más triste fue ver a jugadoras de Venadillo, que han hecho parte de nuestro grupo, haciendo eso".

Villamizar también se quejó por la forma en que los espectadores se 'volcaron' -según él- a apoyar al cuadro vallecaucano, cuando lo más lógico hubiera sido demostrar respaldo por el combinado de la región.

"El alcalde (Ilber Beltrán) e imagino algunos concejales apoyaron al equipo rival y de eso se dieron cuenta periodistas de los periódicos El Nuevo Día y Q'Hubo. Ellos le preguntaron al alcalde que por qué hacía eso y les respondió que las de Valle se habían ganado el corazón de los de Venadillo", refirió.

Para el orientador, el mal resultado ante las rivales (3-0) se debió en parte a lo que calificó una "humillación", que vio por primera vez en 22 años de carrera como entrenador y múltiples trofeos a nivel local y sudamericano. 

"Aquí lo importante es generarle identidad y sentido de pertenencia que se le inculca a las muchachas, pues es claro que no hay réditos económicos sino que es con índole amateur. Pero para mí son cosas que no pueden seguir pasando", precisó Villamizar. 


La versión del Alcalde

Ilber Beltrán, mandatario local, le salió al paso a la versión de Villamizar y se mostró indignado por las acusaciones del entrenador, pues -según él- en ningún momento se produjeron insultos racistas hacia la selección Tolima, ni mal comportamiento de sus coterráneos.

"Creo que le falta ética para que se ponga a hablar cosas de esa envergadura. En ningún momento los venadillunos se mostraron groseros con ellas, por el contrario la gente estaba contenta por este torneo tan importante, pues era la primera vez que se hacía acá", refirió Beltrán.

Para el burgomaestre, Villamizar "por ser extranjero desconoce la cultura de los municipios y departamentos y son personas que le hacen daño por la inversión que se le puede hacer al deporte". 

Y agregó: "Hicimos todo para prestarles una sede para este evento. Me parece que no merece estar en una institución tan importante. Estamos indignados con este tipo de declaraciones y señalamientos, está jugando con la honra de la comunidad venadilluna".

Para Beltrán la única polémica que hubo fue cuando el equipo arbitral validó un gol al parecer ilegal a favor de Tolima, en la semifinal ante el cuadro local, y como era de esperarse la gente hizo saber su inconformismo. De resto no habría sucedido nada extraordinario.

"Con este tipo de hechos bochornosos uno lo piensa dos veces antes de apoyar estos torneos, pese a que nuestra intención es fomentar este deporte en el municipio", finalizó.