De las promesas al adiós: La condena de José Eugenio 'Cheché' Hernández en el DEPORTES TOLIMA


Solo 58 días -para ser precisos- duró la era del bogotano José Eugenio 'Cheché' Hernández con Deportes Tolima, apenas 16 más que la del uruguayo Gregorio Elso Pérez y 50 menos que la del argentino Óscar Héctor Quintabani.

Tan solo cinco puntos de 18 posibles, cinco goles a favor y ocho en contra, que entregan un rendimiento del 27,7%, sentenciaron al entrenador, otrora campeón del fútbol profesional colombiano con Deportivo Cali (1998) y Junior (2011).

Pero más allá de estos fríos números, al estratega lo condenó el haber perdido este viernes (3-1) frente al peor equipo de la temporada 2017, Envigado F.C., que llevaba sin ganar siete jornadas.

"El equipo mostró algo positivo pero como que se borra con la mano lo que se hace. El grupo ha sido irregular y eso se traduce en no lograr resultados buenos en calidad de visitante", refirió Hernández, en su última rueda de prensa como técnico en propiedad de los 'Musicales'.

Independientemente del resultado, lo que habría desatado la ira del presidente y dueño del club, Gabriel Camargo, fue la forma tan displicente en que la divisa 'Musical' afrontó el compromiso, ante un rival cuyo promedio de edad no supera los 23 años. 

Y es que con el duro revés frente a los 'Naranjas', la 'tribu' completó su tercer partido -solo en el segundo semestre- sin sumar como visitante, situación que acrecentó los cuatro puntos que dejó escapar en calidad de local, ante Jaguares (0-0) y Millonarios (1-1).


No le funcionó

El sistema de juego 4-1-4-1, que ilusionó a la hinchada en el debut frente a los 'Felinos', el pasado 8 de julio, se desvaneció; a tal punto de registrar este lamentable presente. 

Los hombres que prometían un mejor rendimiento en su esquema, como el volante Rafael Carrascal o el delantero José Erik Correa -solo por citar dos de los refuerzos- pronto se apagaron y los revulsivos no llegaron para un plantel mentalmente 'desconectado'.

Tampoco lució el cartagenero Ómar Albornoz, quien después de su frustrado paso al Atlético Nacional no volvió a ser el mismo. Y no lo dice El Rincón, sino es una opinión generalizada entre la crónica deportiva de la ciudad, como evidencia de que el jugador no quiso hacer pretemporada.

Pero lo que más le criticaron al entrenador en su corto paso por la divisa de la 'Tierra Firme' fue el no poner como titular -al menos hasta la fecha 6- al volante Santiago Montoya, pese a que declaró hasta la saciedad que su alternancia era una decisión concertada con el jugador, a quien no quería apurar, pues deseaba contar con él en el 100% de su condición física.

También 'Cheché' recibió algunas recriminaciones por otras decisiones, como el darle el voto de confianza al chocoano Marco Pérez, por encima de su irregular presente, o el haber sido contemplativo con el llanero Danovis Banguero, a pesar de sus múltiples fallas. 

También por mantener en el primer equipo a Avimiled Rivas, quien cuando tuvo la oportunidad no fue gravitante y cometió garrafales fallas.

Y si se quiere, a este 'cóctel' del fracaso podría mencionarse la partida de un hombre clave por la lateral derecha: El antioqueño Víctor Giraldo, quien además de ser cumplidor en su labor ejercía una especie de liderazgo en el grupo, junto al paraguayo Joel Silva; quizá uno de los más sacrificados con esta debacle. 

Aunque dejó en claro en su llegada que no cargaría la 'cruz' de sus antecesores, sobre todo Quintabani, la verdad es que su pobre rendimiento terminó por agravar la situación que arrastraba el club. 

"No puedo referirme a un pasado inmediato, ni llevarlo a cuestas como una cruz. Vengo a trabajar con la mayor responsabilidad, convencido con mi cuerpo técnico de lo que podemos lograr con Deportes Tolima, de posicionarlo donde deba estar", dijo 'Cheché el 8 de junio, ilusionado con una campaña que al final se fue al traste.



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