El Nuevo Día se 'despachó' contra DEPORTES TOLIMA, por su flojo arranque en el 2017


En su editorial de este sábado, el diario ibaguereño El Nuevo Día se refirió a la situación actual del Deportes Tolima, que no tiene un buen andar en la Liga Águila 1 2017.

Y, aparte de ello, ha sido noticia a nivel nacional por los diferentes escándalos que ha protagonizado su presidente, Gabriel Camargo Salamanca. 

En el escrito, titulado 'Una mirada al Deportes Tolima', el rotativo de la región hizo énfasis en la política de la institución de formar o consolidar jugadores para luego venderlos al mejor postor, con lo que ha sacrificado, en varias oportunidades, su éxito deportivo; y por ende ha roto las ilusiones de sus hinchas de ver un proyecto ambiocioso.

"Decía Juan Carlos de la Cuesta, presidente de Atlético Nacional, que la clave del éxito al menos en el fútbol, es tener un proyecto deportivo en donde el equipo sea el motor de todo. Una buena nómina de jugadores, pero también una serie de estrategias de mercadeo, publicidad, y relaciones públicas, que deben acompañar la labor de un club y hacerlo atractivo. Hoy el Deportes Tolima, según la mayoría, no cuenta ni con lo uno, ni con lo otro", se leyó en el editorial.

Y agregó: "Mientras el Tolima siga con la firme intención de contratar jugadores en los que ve un potencial incierto para luego venderlos, difícilmente los ibaguereños podrán tener un equipo que se destaque y dé ganas de acompañarlo. Puede venir el mismo Guardiola, pero si no hay jugadores que rindan en un equipo, será casi imposible ganar algo".

El Nuevo Día también se refirió al clima tenso que han generado las polémicas decisiones de Camargo Salamanca, como despedir al técnico uruguayo Gregorio Pérez, con apenas dos partidos jugados en la temporada y no pagarle el sueldo a tiempo al jugador Michael Ordóñez.

También la sorpresiva salida del venezolano Michael Covea, al que le habría cambiado las condiciones contractuales y el veto a periodistas en público, como aconteció con el director de El Rincón del Vinotinto, Mario Alejandro Rodríguez.

Decisiones que han repercutido en lo deportivo, ya que la 'tribu' solo suma ocho puntos de 24 posibles en la Liga y en su debut en la Copa Águila 2017 apenas pudo empatar ante un equipo de segunda división, como Deportes Quindío. Por fortuna, en la Copa Conmebol Sudamericana ganó su primer cotejo: 2-1 ante Bolívar de Bolivia.

"Actualmente la prensa nacional tiene sus ojos puestos en el Deportes Tolima, a causa de las malas relaciones y las denuncias de maltrato con algunos de los periodistas de la ciudad, a excepción de unos pocos, que, ante los ojos de Camargo, parecieran ser los dueños de la verdad y de los balones del Murillo Toro", expresó EL NUEVO DÍA en su espacio.

Y añadió: "Aquello, sumado a un adocenado trabajo de su jefe de prensa, que ha torpedeado la labor periodística y deteriorado las relaciones con sus colegas".

Por último, el 'Diario de los tolimenses' le recordó al club que, más allá de ser una empresa privada y autónoma en sus decisiones, tiene un compromiso moral con Ibagué y el Tolima por lo que representa para sus habitantes. 

"Que no se olvide que el equipo actúa en el estadio de esta capital, la mayoría de sus hinchas están en Ibagué, y por llevar el nombre del departamento, se deben moralmente a la gente de esta tierra, que, aunque en la mayoría de veces ingrata en las tribunas, merece un equipo de altura y no una nómina de poca garra y poco corazón, como la que vemos ahora", finalizó. 

Flashback

No obstante, en un editorial anterior, titulado 'Gabriel Camargo y la salida de Gregorio Pérez', del pasado 14 de febrero -y luego de la visita de Camargo a las instalaciones del periódico, en la que reclamó por la forma en que se cubrió la salida de Pérez- El Nuevo Día expuso los argumentos por los cuales -a su juicio- la decisión del dirigente de prescindir de los servicios del estratega era respetable. 

"Hay que decir y reconocer que Camargo como presidente, dueño y cabeza visible durante décadas del Deportes Tolima, tiene todo el derecho de opinar, comentar y sugerir lo que se le antoje, al menos en lo que tiene que ver con su equipo", dijo en su momento el medio de comunicación.

Y amplió: "No tendría sentido ser el dueño de algo o el jefe de alguien sin poderle hacer una sugerencia, una recomendación o simplemente darle una orden, esté equivocado o no. Incluso aquello pasa en cualquier empresa, oficio o profesión de la vida, y es casi normal que los jefes opinen y cuestionen el trabajo de sus empleados".