Editorial: Cuando la solidaridad y el colegaje vencieron el veto de DEPORTES TOLIMA


Este jueves nos correspondió cubrir el hecho más lamentable desde que, aquel 30 de enero de 2008, decidimos iniciar este proyecto periodístico llamado El Rincón del Vinotinto.

Ante los ojos de decenas de personas, fuimos víctimas de un acto reprochable por parte del presidente del Deportes Tolima, Gabriel Camargo Salamanca, quien una vez más no midió las consecuencias de sus actos y protagonizó un atropello de dimensiones que no calculó.

Como si fuera gamonal de finca, Camargo dispuso de los dos escoltas que le proporciona la Policía Nacional -Y que pagamos con nuestros impuestos- como si fueran sus empleados y les dio una orden clara: Sacar al periodista Mario Alejandro Rodríguez del salón Los Libertadores del Hotel Casa Morales de Ibagué, en donde tenía presupuestado llevarse la presentación oficial del técnico uruguayo Gregorio Pérez.


Y tales efectivos policiales, quienes lo acompañan a sol y sombra, cumplieron su cometido. Se acercaron a donde estaba el comunicador y le pidieron que se retirara, porque el 'Senador' así se los había pedido. Seguramente tenían en sus mentes hacerlo a las buenas, o utilizando su fuerza. Pero nuestro director, quien entendió que su dignidad no se negocia con nada, accedió sin problemas a retirarse.

Por fortuna, no estuvo solo. Al percatarse del hecho, los colegas que también se habían dado cita para cubrir el evento también optaron por irse. Así como ocurre en países como España o Argentina, cuando se coarta un derecho fundamental. Así como periodistas que cubren a los grandes equipos del mundo, como Barcelona o Real Madrid alguna vez recibieron un 'portazo' en la cara. Pero tras ellos sus colegas también se marcharon.
Máryuri Trujillo, de Caracol Noticias, y su camarógrafo, Freddy Gutiérrez; Camilo Pinto, de Caracol Radio; Ronal Rengifo, Jorge Cuéllar y Fabio Báez de El Nuevo Día; Willian Cruz, de Win Sports y su camarógrafo; Lina Pinto, de La Tertulia del Fútbol y su camarógrafo, Freddy Rodríguez y Óscar González, corresponsal de ESPN, entre otros, no lo pensaron dos veces y abandonaron el salón, en un hecho sin precedentes. 

Fue la primera vez que se recuerde en los últimos años, en que los periodistas deportivos se unieron en pro de darle respaldo a uno de sus miembros de forma explícita, vehemente. Y es que ante semejante agresión, ese era el camino a seguir. De poco sirvió la tardía intermediación de la gerente de Mercadeo, Patricia Hernández; el gerente deportivo, Ricardo Salazar y el jefe de prensa, Luis Fernando Giraldo. El daño estaba hecho.

Por ello, conscientes de las múltiples vicisitudes que se viven en el quéhacer periodístico, y las represalias que ello pueda traer, es imposible no convomerse con este multitudinario respaldo. Sin duda este hecho marca un antes y un después entre quienes cubren al 'Vinotinto y Oro', pues puso a prueba sus valores y principios que con tanto esmero cultivaron en la academia. 

Hizo que a la profesión se le diera el status que el polémico dirigente se ha negado a darle durante años, con sus constantes actitudes. Que el RESPETO, aquella palabra de siete letras que para algunos es vacía, vaga, le ganara a la altanería y el despotismo.

Porque es una verdad de a puño: Así como hoy fue Mario Alejandro el agregido en su formación académica y experiencia, en el pasado otros recibieron insultos e improperios, simplemente por pensar diferente. Pero desde esta tribuna, el deseo es que no haya un próximo. Así quienes creen que con dinero e influencias pueden imponer su ley, entenderán que antes tendrán que vencer a la solidaridad y el colegaje.  

Gracias.

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