'San Joel' metió al DEPORTES TOLIMA en la semifinal de la Liga Águila 2 2016: Eliminó a Patriotas


Por: Mario Alejandro Rodríguez

Dicen que todo, absolutamente todo lo que ha logrado Deportes Tolima en sus 61 años de historia, ha sido a punta de un máximo esfuerzo, pero también de un sufrimiento inconmensurable, indescriptible, y a veces, inaguantable. 

Pues bien, este domingo, la historia se volvió a repetir. El 'Vinotinto y Oro', gracias a la monumental actuación del paraguayo Joel Silva -¡San Joel!- se clasificó a la semifinal de la Liga Águila 2 2016, tras dejar en el camino a Patriotas de Tunja (3-0 en los penales). 

En el mismo arco Norte en el que se consagró como 'Antipenal', en la llave de cuartos de final de la Copa Águila, el pasado 31 de agosto, Silva volvió a erigirse como la gran figura de su escuadra. El 'guaraní' detuvo dos de los tres cobros que ejecutó el elenco 'Acerero' y causó el delirio en las tribunas del escenario deportivo.

Y es que, con todo servido para sellar el 'tiquete' sin problemas, el onceno de la 'Tierra Firme' dejó que su adversario llevara la serie a los penales. La derrota (0-1) en los últimos 90 minutos, celebrados en el estadio Manuel Murillo Toro, llevó a los cerca de 14 mil espectadores de la euforia al nerviosismo, pues el trabajo de todo el semestre se podía ir a la borda.

Fue el volante Juan Sebastián Villota, a los 72' de juego, el responsable de que los 'Pijaos' no festejaran en el tiempo reglamentario, tras capitalizar una grave desconcentración en el área chica tolimense. 

Él, el pastuso, se encargó de borrar la ventaja que con 'uñas y dientes' había logrado Tolima hace ocho días, en su visita a La Independencia y decretó el 2-2 global en la llave.

Pero Joel, quien de nuevo le prometió a sus compañeros que atajaría dos cobros, cumplió. Fue entonces el turno para que Sergio Mosquera, Marco Pérez y Avimiled Rivas sentenciaran la serie ante un aguerrido rival, que demostró en el 'Coloso de la 37' que su paso a los 'Play Offs' no fue fruto de la casualidad. 

Esta es la tercera vez en los últimos dos años, en el que el técnico Alberto Miguel Gamero logra clasificar a su divisa a la semifinal liguera. Las dos primeras fueron en el 2015, cuando eliminó a Atlético Huila, en el primer semestre, y Once Caldas, en el segundo, en una definición que también tuvo tintes dramáticos.

Los de Ibagué medirán fuerzas ante Atlético Bucaramanga, comandado por el tolimense Flabio Torres, que eliminó al Deportivo Cali con un agregado de 3-2, tras el empate (1-1) de este domingo en el estadio Palmaseca de Palmira. 

¡Sufrido!

Si algo no tenía presupuestado el 'Vinotinto y Oro', era sufrir como lo hizo. Por los antecedentes estadísticos y por el triunfo logrado en el juego de ida de la serie, todo hacía pensar en que los tolimenses no tendrían mayores problemas para pasar de largo frente a los boyacenses. Craso error.

Patriotas, con un planteamiento muy ordenado en defensa, y efectivo en el contragolpe, obtuvo justo premio a su propuesta y de la mano del ibaguereño Harold Rivera por poco da el batacazo, frente a un contrincante que sorprendió con su planteamiento inicial.

Gamero volvió a cambiar su onceno inicialista y arrancó con Danovis Banguero por la banda izquierda, Didier Delgado como volante ofensivo y Víctor Aquino en el banco; escuadra que no gustó de a mucho entre los aficionados.

Pero con todo y ello, Tolima tuvo en los primeros 10 minutos dos opciones claras para evitar el suplicio de los penales. Primero a los 5', con el antioqueño Santiago Montoya, quien a pase de Ángelo Rodríguez se atragantó de gol.

Y luego con el mismo Ángelo. quien cinco minutos más tarde (10'), también se lo perdió frente al cancerbero Alejandro Otero, quien fue el salvador en las dos únicas posibilidades claras de convertir de los 'musicales'.

De resto, fueron solo escaramuzas para un plantel que lució un poco desordenado en el campo, falto de ideas y de salida clara por los costados; la clave de la victoria ante Jaguares, hace apenas dos semanas.

Por ello, el estratega Gamero tuvo que recomponer su esquema. El ingreso de Montoya por lesión y el ingreso de Cléider Alzate (53'), al igual que el del 'guaraní' Víctor Aquino por Armando Vargas (64'), Marco Pérez por Didier Delgado (85'), pretendieron darle mayor claridad a un equipo que precisamente no fue equipo, al menos en su expresión futbolística.

Y esta situación sí la capitalizó el visitante, que consciente de las ventajas que comenzaba a dar en la zaga el 'Vinotinto', intensificó su accionar y más temprano que tarde encontró la recompensa.

Una descolgada por izquierda de Mauricio Gómez se estrelló en el vertical derecho de Silva, y en el rebote apareció Villota, quien con un remate cruzado vulneró la valla local. Baldado de agua fría para una afición que no daba crédito a lo que acontecía en el campo de juego.

Los penales

Encomendados al santo de siempre, 'San Joel' Silva, la parcial del cuadro de la 'Tierra Firme' se hizo sentir de principio a fin.

Y eso le pesó al jugador John Cano, quien erró ante Silva el primer cobro de la definición, con un remate que dirigió al palo izquierdo, pero por fortuna del dueño de casa, allá llegó el paraguayo para ahogar el grito de gol de la visita.

Por su parte, el defensor Sergio Mosquera no desentonó. Con un certero disparo al palo derecho del arco norte del Murillo, engañó al golero Otero, quien se jugó al sector contrario. La primera celebración de la 'tribu', en una serie que parecía encarrilarse.

Y mucho más luego de que Edis Ibargüen, con un tímido impacto, la mandó por las 'nubes' del pórtico local. Esto lo aprovechó el mediapunta chocoano Marco Pérez, quien con angustia logró convertir su ejecución, al sector izquierdo de Otero, quien estuvo a punto de atajar el remate.

Todo estaba a merced del Tolima. Y Silva de nuevo voló y contuvo, esta vez a Larry Vásquez, quien quiso sorprenderlo con un remate al palo derecho. No obstante, Joel le adivinó la intención. Locura colectiva en el 'Coloso de la 37', que lució acorde a la ocasión.

Fue entonces el volante Avimiled Rivas el responsable de sellar la clasificación. Y así lo hizo. Con un misil a lo más profundo vulneró la pobre resistencia de Otero, quien fracasó en su intención. Júbilo en las graderías y baile en la cancha, para celebrar un paso más que debe servir de base para alcanzar la segunda estrella. 

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