Él es Jesús Figueroa, el tolimense que fue el 'verdugo' de América en Popayán



Por: Mario Alejandro Rodríguez

Cuando los más de cinco mil espectadores que colmaron las graderías del estadio Ciro López de Popayán esperaban una amplia victoria del América, que lo acercara aún más al sueño del Ascenso tras cinco años de sinsabores, un tolimense se encargó de aguarles la fiesta y complicar las aspiraciones 'escarlatas'.

El zaguero central Jesús Figueroa, nacido en el municipio de San Luis -a menos de una hora de recorrido de Ibagué- fue el encargado de arrebatarle los tres puntos a su coterráneo, el también tolimense Hernán Torres Oliveros, por la quinta fecha de la semifinal del Torneo Águila 2016.

Transcurría el minuto 31 del encuentro cuando un saque de banda de Leyser Chaverra, que dejó la pelota viva en el área chica, fue cazada por Figueroa, quien se inventó una espectacular media chalaca; imposible para el cancerbero Carlos Bejarano (1-1).

"Gracias a Dios le pude marcar. En el primer semestre, en un partido en Cali, también lo hice. Con este ya son siete goles, de los cuales cinco los anoté en este año. Me ha ido muy bien. Como defensa mi fuerte es la pelota quieta, ir arriba, pero estas son circunstancias que se presentan y las he aprovechado", indicó Figueroa a El Rincón del Vinotinto.

En la dedicatoria, Jesús recordó a sus padres con un beso, un corazón dibujado con sus manos y señalando el tatuaje que lleva en honor a ellos en sus brazos, que dice: "Mi madre es la reina, mi padre es el rey".

¿Quién es Jesús Figueroa? 

Este defensor de 20 años tuvo su etapa formativa en la escuela Nuevo Horizonte de San Luis y posteriormente fue 'reclutado' por el club Baby Soccer, quien fuera manejado en el pasado por Flabio Torres, técnico de Atlético Bucaramanga. 

De allí, Figueroa dio el salto en 2012 a la escuadra Boca Juniors de Cali, cuyo dueño es el empresario Hernando Ángel Montaño. Gracias a sus buenas condiciones técnicas, Jesús fue llevado a inicios del año entrante al Popayán, para militar en Universitario; una de las divisas en las que Ángel tiene potestad. 

"Ya son tres años con este club. Es una experiencia muy linda, porque por este equipo se me ha dado la posibilidad de cumplir mi sueño, que era ser futbolista profesional. Me queda seguir luchando, dando lo mejor de mí para que mi carrera prospere", dijo el futbolista. 

Para 2017, la meta de este jugador no es otra que por fin llegar a Primera. Se tiene fe y sabe que cuenta con las condiciones necesarias para dar el gran salto, aunque por el momento ningún club ha hecho alguna oferta formal por sus servicios.

"La idea es irme para un equipo de la A, ojalá un club grande. Tengo muy buena experiencia, son tres años jugando y este ha sido el mejor año, porque un central con cinco goles en una temporada hay muy pocos. 

"Además del gol al América, al Pereira también le marqué un tanto muy lindo, de media distancia. Y sé que con la ayuda de Dios vienen cosas más grandes", puntualizó.

Ejemplo de juego limpio

De su escuadra, Universitario de Popayán, se habló mucho por los innegables nexos con Ángel, quien también es dueño del Deportes Quindío. 

Pero a medida que han pasado los partidos, en especial el choque que sostuvieron frente a los quindianos en la capital caucana, dieron muestra de juego limpio. El pasado 13 de noviembre le sacaron un duro empate (1-1) como locales, siendo este el único de los 'cafeteros', líderes de la zona B con 11 puntos. 

"Por ahí se escuchaban muchas cosas, que Popayán se le vendería al Quindío, que le regalaría los seis puntos para que Quindío subiera. Pero le demostramos a mucha gente que no es así. Ante todo el profesionalismo y la honestidad", finalizó el jugador, quien finalizará la temporada el próximo domingo (3:15 p.m.) ante Cartagena, en el estadio Jaime Morón de la 'Heroica'.

Fotos: Suministradas