De la mano del 'Pijao' Hernán Torres, ¡América volvió a Primera!


Y 1.807 días y 229 partidos después de aquel fatídico 17 de diciembre de 2011, del penal fallado por Jairo 'Tigre' Castillo, un tolimense se encargó de devolverle la gloria perdida al América de Cali, uno de los clubes más grandes del fútbol profesional colombiano. 

El estratega ibaguereño Hernán Torres Oliveros logró este domingo lo que no pudieron Eduardo Lara, Diego Edinson Umaña, John Jairo López, Fernando Velasco, Luis Augusto 'Chiqui' García y Alberto Suárez en los últimos cinco anos: El ascenso a la Primera División.

Con la victoria (2-1) ante Deportes Quindío, el onceno americano terminó líder del Grupo  B de los cuadrangulares del Torneo Águila con 13 unidades y aseguró su regreso, frente a los 11 puntos de la divisa 'Cuyabra'.

Y es que sólo un resultado posible le servía a los 'escarlatas': Ganar. El empate dejaba a los 'Diablos Rojos' un año más en la B, por lo que desde el primer minuto la escuadra de Torres se volcó a campo rival en búsqueda de los ansiados tres puntos.

Y toda la presión contenida durante días enteros, tal vez desde el 1-1 ante Popayán, detonó a los 19 minutos de juego. El veterano Ernesto 'El Tecla' Farías, la paró de pecho y con un remate de pierna izquierda estremeció las tribunas del Pascual Guerrero, para el 1-0 parcial que era celebrado no solo en el estadio de San Fernando, sino en toda Colombia.

No obstante, la alegría inicial solo duró siete minutos. A los 26', el zaguero Johnny Mosquera, en un acción solo imaginable para el destino, cruel, caprichoso, mezquino, la embocó en propia puerta, ante la mirada atónita de más de 32 mil espectadores. Un 1-1 que 'enfrío' la caldera por unos instantes. 

Pero como si fuera una reivindicación de la historia, justo por la misma vía por la que se perdió la categoría, el elenco local encontró de nuevo el sendero hacia la A. Cristian Martínez Borja de tiro penal (45+3') la mandó al fondo de la portería sur del 'Pascual', para el delirio de la 'marea roja'. El 'Doctor' se graduó con honores.

La etapa de complemento fue de mantenimiento. El onceno local midió cada pelota entregada y no escatimó esfuerzos para defenderse ante las reiteradas incursiones 'cafeteras'. No faltó el susto, como el vivido sobre tiempo cumplido (90'), en una acción en el que el arquero Carlos Bejarano fue protagonista.

Al final, el silbato del antioqueño Wílmar Roldán desencadenó la celebración que estuvo guardada durante varios noviembres, y por la que esperaron, entre otros, históricos como Julio César Falcioni, Ántony De Ávila y Willington Ortiz.

¡Felicidad!

Torres, el mismo que en 2012 acabó con la sequía de 24 años sin títulos de Millonarios en rentado criollo, se ganó un sitial de honor en el corazón del hincha americano, quien nunca olvidará lo hecho por el ibaguereño en sólo siete meses.

"Gracias a Dios lo logramos, con un grupo unido. Directivos, jugadores, la hinchada, los periodistas. Trabajamos por ese objetivo y lo conseguimos", expresó entre lágrimas el profe Hernán, quien como pocas veces desnudó su corazón para dejarse llevar por la euforia.

"Yo también tengo mi sensibilidad y me conmuevo con estas cosas. Un saludo a toda mi gente de Ibagué, de Pacho (Cundinamarca), que sé estuvieron haciendo fuerza por esto y gracias a Dios lo conseguimos", añadió.

Junto a él, otro ibaguereño: El preparador físico Diego Alejandro Guzmán, quien también recibió el premio a la disciplina y el profesionalismo. ¡Enhorabuena! 

Foto: El País - Cali

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