Editorial: No tengamos miedo a decirlo, ¡Lo de DEPORTES TOLIMA fue un fracaso!


Asusta el término. Sí. Genera escozor y hasta molestia, por parte de quienes viven por y para el fútbol. Pero no hay otro calificativo que se asemeje más a lo que protagonizó Deportes Tolima frente a Deportivo La Guaira de Venezuela este miércoles que el de fracaso. ¡Rotundo fracaso!

Y lo es porque al técnico Alberto Miguel Gamero lo sostuvieron en su puesto, luego de la mala campaña en la Liga Águila 1 2016, para que hiciera una digna presentación en la Copa Sudamericana, a la cual llegó hasta tercera ronda en 2015. Y no pudo. Por X o Y motivo, no logró su cometido y por primera vez en cinco participaciones su escuadra se quedó en la primera fase. Fracaso.

Y no se aleja de la realidad porque el presidente del equipo, Gabriel Camargo Salamanca, imaginamos en su buen entender, le trajo al 'Sonero' 12 jugadores para armar un grupo competitivo, que además de rendir en la liga y clasificar a los cuartos de final de la Copa Águila, tenía como obligación superar a los venezolanos. Y no lo logró. Fracaso.

Hombres como Luis Delgado (Campeón de Liga y Copa con Millonarios), Víctor Giraldo (Campeón con Nacional y Cali), Cléider Alzate (Presente en clubes como Rionegro Águilas, Medellín y Pasto), Armando Vargas (Ganador con Santa Fe de Liga y Copa Sudamericana), Santiago Montoya (Con experiencia en Brasil, Argentina y Portugal), Ángelo Rodríguez (De amplia trayectoria en clubes como Nacional, Medellín y Envigado, al igual que Abdiel Arroyo y Gabriel Gómez (Ambos internacionales con Panamá), llegaron con el rótulo de refuerzos. Incluso algunos de ellos ya empezaban a cumplir con creces las expectativas generadas. 

Pero si había un partido que no se podía perder, era el de este miércoles, ante un rival que apenas está en proceso de consolidación. Y se perdió. Fracaso.

El flamante líder de la Liga Águila 2 2016 no pudo con el decimotercero del balompié venezolano. El equipo que llevaba 16 partidos invicto en sus tres frentes, con un rendimiento del 75% en el rentado local y que había dejado por fuera de la Copa Águila a un grande como Millonarios, se 'arrugó' con un contrincante que ni siquiera juega en su campo, toda vez que está en remodelación. Fracaso.

Deportes Tolima fue el único de los cuatro equipos colombianos que compitieron en la primera fase de la Sudamericana que no consiguió clasificar. Nacional se dio un paseo con Municipal de Perú; Medellín tenía que ganarle a la Universidad Católica de Ecuador como visitante y lo hizo y Junior superó sin problemas a un débil Deportivo Lara. ¿Y los Pijaos? Bien gracias. Fracaso.

Desde el punto de vista económico, los de Ibagué dejaron de percibir 300 mil dólares más, sin contar con una nueva taquilla en el Murillo Toro ante Emelec, un club que en pasados duelos frente a colombianos, en suelo cafetero, se ha caracterizado por el multitudinario respaldo. Fracaso.

¿Qué La Guaira le pasó por encima a los musicales? Sí y no. Es relativo. Generó algunas opciones de juego en Ibagué que conjuró Joel Silva, el único que se salva de este desastre continental. Y en Barquisimeto metió miedo en otras cuatro más, que de no ser por el guaraní el juego hubiera terminado en una humillación. 

Pero más allá de eso, al frente no estuvo una máquina del fútbol, sino un equipo ordenado, con actitud y un estratega que estudió todas y cada una de las falencias del 'Vinotinto: Eduardo Saragó, quien se sacó la 'espina' por la eliminación sufrida hace cuatro años, cuando dirigía a Lara. 

Que no se pudo entrenar en el Murillo Toro; que no se pudo reconocer la cancha del Metropolitano de Lara; que no se pudo entrenar más tiempo con la pelota Nike. No se pudo. Pero estas no son excusas válidas para lograr el objetivo, por si alguien quiere esgrimirlas. 

¿Y ahora qué viene? Pasar este trago amargo con la Liga y la Copa, competiciones en las que -A Dios gracias- el panorama es positivo. Esperemos que esta dura caída no afecte en demasía la interna del grupo, que tiene como obligación -Así de claro- meterse a los 'Play Offs', clasificar a una nueva semifinal copera y pelear por la reclasificación un cupo a la Sudamericana de 2017. Es claro.

Así que no le tengamos miedo a decirlo, ¡Lo del Tolima fue un fracaso! Pero de ellos también se aprende. Y mucho. ¡Vamos pues!

Foto: El Carabobeño



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