Editorial: Nos desterraron del Murillo Toro


Hasta que por fin lo lograron. Se empeñaron tanto en obstaculizar nuestra labor, en ponernos mil y una trabas para obtener una credencial, que consiguieron el objetivo y hoy celebran con ello. Nos desterraron del estadio Manuel Murillo Toro, el que fue nuestra casa en los últimos ocho años, sin explicación alguna. Sin más ni más.

Ni las comunicaciones impresas ni digitales, ni mucho menos los llamados telefónicos... Ni siquiera el apoyo de más de 21 comunicadores de la ciudad, en una misiva dirigida al dueño del negocio, pudieron cambiar la triste realidad. Hoy El Rincón del Vinotinto es el único medio SERIO que cubre al Deportes Tolima que no cuenta con acreditación para hacer su trabajo. Y nada pasa...

Mientras tanto, la jefatura de prensa del club, a cargo de Luis Fernando Giraldo -Sí, el hijo del narrador de RCN Radio (el único medio que prefirió callar, quizá por obvias razones) y quien oficia como corresponsal de Win Sports- entrega permisos sin problemas a personas que nunca han estado directamente vinculadas al oficio, pero que utiliza para sus intereses. Incluso estas personas se vanaglorian de esto por sus perfiles en redes sociales. 

¿Y por qué a El Rincón no? ¿Cuál es el temor a permitirle su labor al portal deportivo más importante que tiene en la actualidad el equipo? No lo sabemos. 

A su vez, periodistas que NO fueron acreditados por Dimayor y que hacen parte de los medios escritos, radiales y digitales de la ciudad, también reciben el OK de la jefatura de prensa sin lío. ¿Por qué los dos periodistas de planta de El Rincón no? No lo sabemos. 

En múltiples ocasiones y por diferentes vías pedimos argumentos válidos por los cuales se nos negó el acceso. Nunca obtuvimos respuesta. Quisimos buscar alguna alternativa diferente al permiso de Dimayor para cumplirle la cita a nuesta audiencia, pero tampoco fue posible. ¿Acaso no es esta una muestra flagrante de veto? ¿Este es el cambio que tanto han prometido? Para nosotros solo falacias. Nada más. 

Nos creímos las promesas insulsas del gerente Ricardo 'Pitirri' Salazar y el dirigente Carlos Zambrano, quienes mintieron en su intención de ayudarnos. 

Cuando quisimos buscarlos no fue posible encontrar su apoyo. Para 'Pitirri' fue fácil evadirnos, lavarse las manos y apagarnos el celular, como tantas veces lo ha hecho en el pasado. Eso es normal en él y ni nos extraña, porque su función deja mucho que desear. Pero nos extraña de Zambrano, una persona que considerábamos locuaz y ecuánime. 

También hemos querido establecer contacto con el señor Gabriel Camargo, pero como cosa rara no contesta nuestras llamadas. Lo 'extraño' es que a otros medios de comunicación radiales los atiende sin inconvenientes. Es claro que hay preferencias en entregarle información a unos cuantos. Pero no pasa nada. Aún aguardamos a que le dé trámite a la carta que le radicamos, al menos por cortesía. 

Por su parte, la División Mayor del Fútbol Colombiano, la entidad que tanto se ufana por redes con sus mensajes de inclusión y de fútbol en familia, hoy tiene una actitud discriminatoria y sesgada con el trabajo de estos profesionales. ¿Acaso manejan un doble discurso? Tal vez, no sería la primera vez que el ente rector tiene un doble racero para calificar y acreditar la labor de la prensa. 

Lo más insólito es que en otras partes del país medios como el nuestro sí cuentan con credencial. ¿Con qué parámetros? ¿Qué tuvieron que hacer para recibir el aval? No lo sabemos, pero indagaremos. 

Por fortuna, de este caso tiene conocimiento la Fundación para la Libertad de Prensa, Flip, y hay en curso una acción de tutela, en la que se le pide a la Dimayor explicaciones sobre el derecho de petición que contestaron con evasivas. 

Aunque por ahora no hay novedades, confiamos en que algún día se tengan respuestas claras. Hasta entonces seguiremos desterrados. Y solo a un puñado parece importarles tal realidad.



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